Ni se te caen las manos, ni nada

Hace unas semanas criticábamos el no-feminismo que nos venden desde las tiendas. Bueno, un buen marketing disfrazado de feminismo que, por eso mismo, no es un orgullo para ninguna de las dos cosas. Visibilizar sí, pero segúna qué precio pues no. Esta vez traemos algo bastante relacionado, sin ser lo mismo: The Cleaner.

El Ayuntamiento de Elche y la Casa de la Dona han creado una nueva marca de trapos. Sí esas cosas que sirven para limpiar la casa, exclusiva para hombres. Aunque sospechamos que todo esto no estará exento de polémica. No nos engañemos España es ese país de criticar sólo porque es gratis y también hay mucho cuñado suelto. Y una marca de trapos para hombres, sin ser taparrabos ni nada de eso, sacará el cuñado máximo que más de uno (y de dos, y de tres) lleva(n) dentro.
 
El propósito de la campaña es concienciar acerca de las desigualdades de género en cuanto al reparto de las tareas del hogar. Algo que tradicionalmente se ha asociado a las mujeres porque, claro, nosotras sólo sabemos limpiar, planchar, cocinar, cuidar y tener hijos; los hombres son los fuertes. Y mantener la casa limpia no es lo bastante macho para más de uno.

¿Entras al trapo?

Con ‘entra al trapo’ se pone de manifiesto que el 70% de las tareas son realizadas por mujeres. Algo que, una vez más, nos pone en la cabeza de algunas listas europeas. Pero de esas en las que sería mucho mejor para todos no aparecer: la de la desigualdad de género en el hogar. Un aspecto que está directamente relacionado con la desigualdad laboral. Y tiene lógica. Si tú mujer pasas el día manteniendo tu casa ordenada, evidentemente no tendrás tiempo para desarrollar tu carrera laboral. Total, aquí se estudia por titulitis, no por querer realizarse como persona desempeñando un trabajo que verdaderamente te gusta. Qué cosas tenemos las mujeres.
 
De ahí la importancia de entra al trapo. Contar que esto aún sigue siendo un problema por mucho que en los informativos nos cuenten un par de veces al año que si los hombres colaboran en las tareas del hogar. Para el reportaje igual sí, para la vida diaria parece que no tanto. O al menos eso es lo que reflejan las estadísticas. Pero entra al trapo es más que eso. La exagerada estereotipación de sus piezas puede hacer que esta vez sea el hombre quien pueda sentirse como un objeto. En este caso uno a quien se le empieza a requerir para hacer algo tan poco glamouroso como limpiar: Otra de las cosas tradicionalmente asociadas con las féminas.
La campaña se compone de un sitio web en el que, en clave de humor, se pueden encontrar las diferentes piezas gráficas que forman parte de la acción, además de un vídeo y la posibilidad de adquirir uno de estos trapos con sólo compartir la campaña en tus redes sociales.
Si conoces a algún hombre que aún no haya entrado al trapo, no esperes más para regalarle uno. Dile que limpiar no le va a causar ningún daño. Es más, igual hasta acaba cogiéndole el gustillo a colaborar en las labores del hogar.

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