Te oímos, te escuchamos, te sentimos

El verano es una época de excesos. Que si helados, que si mojitos, que si gaupasa, que si las fiestas… Y Thalía, por mucho que sea una estrella internacional, es humana. Como Chenoa. La cosa es que la mujer subió un vídeo a sus redes sociales en el que iba feliz. Muy feliz. Y lo petó.

Todo el mundo le vió saludar a sus fans y escuchó decir lo feliz que ella estaba de tener ese fandom. Y las parodias, los covers y cualquier otro tipo de fan art (y de no fanses también), no tardó nada en llegar. En tan solo unos días el #ThaliaChallenge desbancó a cualquier otro. Ya no importaba el ‘Dele Alli Challenge’, ni la estupidez esa de bajar del coche en marcha. Thalía lo eclipsaba todo.

La Thalía más viral

Las redes sociales, y sobre todo YouTube, empezaron a inundarse de versiones del ‘Me oyen, me escuchan, me sienten’, las palabras que La Reina Thalía repetía en su vídeo. Vídeo, que por cierto, fue muy criticado por parte de aquellos a los que les molestan las copichuelas de más y la gente feliz. Y que están un pelín llenitos de envidia, llamémosles por su nombre.

Thalía, o su equipo o quien haya sido la mente maravillosa que ha sabido ver bien, ha tenido la solución perfecta: convertir un vídeo poco afortunado en una canción. Me oyen, me escuchan, es la última canción de Thalía. Una tema que nace de todas esas parodias de internet y que, aunque no vaya a ser la canción ni del verano ni del invierno, será una jugada maestra. Porque nada hay mejor para frenar rumores que saber reirte de ti mismo. Y Thalía no es que lo esté haciendo de maravilla, es que esta sabiendo orientarlo tan bien que es posible sacarle rentabilidad.

Hasta el merchandising

…y más allá. Nuestros queridos Soy Pitita, también se han ganado un trocito del corazón de La Reina de las telenovelas con el lanzamiento de una camiseta en honor a ella. Tanto que hasta la propia Thalía les ha pedido una a través de Twitter (hay que ver lo bonito que es hacer las cosas con corazón).

No cabe duda de que Thalía es una estrella de la música, independientemente de que te guste o no su estilo musical. Pero tampoco podemos negarle que entre la mercadología está sabiendo moverse como pez en el agua. Lo más probable es que todo sea idea de la gente que le rodea, pero la última palabra la tendrá ella, que para algo es su imagen la que está en juego. Una imagen que gracias a este movimiento es más cercana y ha conseguido llegar a un target diferente.

Nosotros nos quedamos en la época de ‘Amor a la mexicana’ y, a partir de ahí, le perdimos la pista. Pero ahora le oímos, le escuchamos y le sentimos.

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