Miro en internet, compro en tienda

Cuando parecía que el comercio ya no podía cambiar más, parece que volvemos a nuestros orígenes. Desde el momento en que internet irrumpió en nuestras vidas, las cosas han sido mucho más fáciles. En casi todos los sentidos. Ahora, la comunicación es más fácil y, sobre todo, más rápida y los horarios se diluyen al ser casi todo posible las 24 horas del día. Tanto, que ya no sabemos si somos más del showrooming o del webrooming.