¿Que no quieres ver mis anuncios? Ya te digo yo a ti que sí

Es probable que hasta hace unas semanas no supieras qué es eso de minar criptomonedas. Ni siquiera que son las criptomonedas. Pero, con el Bitcoin en boca de todos, esos palabros se han convertido en algo habitual en nuestras conversaciones, aunque sólo sean a través de las redes sociales. Y esque, al final todos tenemos un amigo muy pesado y muy sabelotodo. Y si no lo tienes, lamentamos decirte que lo más probable es que ese seas tú. Con todo nuestro amor y tal.

Su troll, gracias

La gente es muy de indignarse. Porque sí. Por que es gratis. Pero desde que existen las redes sociales, indignarse por todo es mucho más fácil y al mismo precio. Antes, para montar el pitote (por algo injustificado), tenías que descolgar el teléfono. Y eso cuesta dinero. O mandar una carta. Y los sellos también cuestan. O personarte, que eso cuesta más y da más miedo.
 
En esos casos, el factor anónimo no existía. Y este es una de las principales razones que motivan a la gente a hacerse troll. Dí lo que quieras, total, nadie va a saber quién eres. Nadie va a ser capaz de reconocerte y tú te sientes el rey del mambo, soltando lo que pasa por ese cerebro sin necesidad de ningún filtro.

Oh, dubidú, Netflix quiero ser como tú

Venga, confiesa, ¿a que tú también eres fan de póster de todo el marketing de Netflix? Desde cada una de las campañas, especialmente las de Narcos (por haber pegado un poquito más fuerte que el resto, no por nada más), hasta las genialidades que sueltan por redes sociales su equipo de social media. Que igual es solo una persona, pero detrás de tanto trabajo si no hay varios community managers, al menos habrá un buen equipo que no debemos desmerecer.

Polimal Sound

Sí, lo sabemos. Dijimos mil veces que no pararíamos ni en vacaciones, pero al final hemos caído en el poliperíodo estival. Básicamente porque no dábamos a basto. Hemos tenido vacaciones en el curro y hemos viajado por la geografía española. Y, claro, dejar las movidas del curro preparadas es un pelín más importante que mantener el poliblog cargado de contenido. Principalmente porque por lo primero nos pagan y con nuestro amado Polígono aún no nos da para cumplir nuestro sueño: comparnos unos lacasitos.