¿Que no quieres ver mis anuncios? Ya te digo yo a ti que sí

Es probable que hasta hace unas semanas no supieras qué es eso de minar criptomonedas. Ni siquiera que son las criptomonedas. Pero, con el Bitcoin en boca de todos, esos palabros se han convertido en algo habitual en nuestras conversaciones, aunque sólo sean a través de las redes sociales. Y esque, al final todos tenemos un amigo muy pesado y muy sabelotodo. Y si no lo tienes, lamentamos decirte que lo más probable es que ese seas tú. Con todo nuestro amor y tal.

Su troll, gracias

La gente es muy de indignarse. Porque sí. Por que es gratis. Pero desde que existen las redes sociales, indignarse por todo es mucho más fácil y al mismo precio. Antes, para montar el pitote (por algo injustificado), tenías que descolgar el teléfono. Y eso cuesta dinero. O mandar una carta. Y los sellos también cuestan. O personarte, que eso cuesta más y da más miedo.
 
En esos casos, el factor anónimo no existía. Y este es una de las principales razones que motivan a la gente a hacerse troll. Dí lo que quieras, total, nadie va a saber quién eres. Nadie va a ser capaz de reconocerte y tú te sientes el rey del mambo, soltando lo que pasa por ese cerebro sin necesidad de ningún filtro.