Ha vuelto a pasar, la polémica vuelve con Almaia por Eurovision

Ahora que cada vez Eurovision está más cerca, no podemos no volver a repetir tema. Por enésima vez, sí. Lo sabemos. Y entonamos los mea culpa que haga falta. Pero es que en el Polígono somos muy de la actualidad. Y en los últimos días (como desde el principio), la polémica ha rodeado a Almaia. Ya sabéis, nadie es famoso hasta que no tiene haters y confirmamos que de tontos está el mundo lleno.

El hater con letra entra

Desde que entraran en Operación Triunfo 2017, a Alfred y Amaia, especialmente a él, les han llovido las críticas. Mientras que a algunos nos encantaba la naturalidad de ambos, a otros parecía chirriarle. Debe ser que la gente no se tira pedos, no hace caca y no habla sobre ello. Que jamás ha acudido a manifestaciones o que, al entrar en televisión, ha perdido su derecho a decir lo que le salga del papo en materia política. Nosotros seremos de esa gente extraña, porque a menudo tenemos conversaciones de política y mierda. Literal y metafóricamente hablando. Y ha sido justo esto, la política y la mierda, lo que ha hecho que la gente se le tire al cuello, por millonésima vez, al pobre Alfred.

Los 23 de abril se celebran muchas cosas, entre ellas Sant Jordi. Momento que escogió Alfred para regalarle a Amaia un libro. Pero no uno cualquiera, o así lo ven algunos. Le regalo España de mierda, de Albert Plá. Y claro, la gente que es muy de quejarse, pero poco de leer, se le echó encima. Que el libro, a pesar de su título, tratara de música, ya tal.

Lo de valorar el mensaje que mandan esos chavales con regalarse libros, más allá de la temática, también tal. Igual deberíamos pensar que gracias a ellos es posible que más de uno, y de dos, adolescentes se lea un libro por gusto y no por obligación. Pero eso tampoco debe de interesar.

Mi isla, mi libro

En relación a lo anterior, en la última rueda de prensa de nuestros representante en Eurovision 2018 les preguntaron qué se llevarían a una isla desierta. La respuesta de Alfred fue estándar que si un libro, que si su pin de Bowie… Pero la de ella no. Amaia de España no puede dejar de ser una diva máxima. Sencillamente no puede. De hacerlo, no sería ella.

Amaia se llevaría España de mierda a una isla desierta. Porque ella es la reina de España y se lleva lo que le sale del moño. Aunque Roberto y Alfred fliparan muy fuerte con su respuesta y entrasen en modo ‘tierra trágame’. A ella se la sopló. Porque ella se pinta los pelos del sobaco que en las revistas le quitan con PhotoShop. Se tira un pedo cuando le sale, que fuera mejor que dentro estará. Porque ella come cuando tiene hambre, y cuando no también. Porque a Amaia le gusta su altura y que los tacones se los ponga quien quiera, porque ella no.

No, en serio, Amaia es el mejor modelo a seguir que los adolescentes actuales podrían tener. Sus ideas feministas, sus ganas de trabajar o de hacer lo que le sale del higo es de lo mejorcito que pueden pasarle a nuestras niñas. Infinitamente mejor que el viceversismo y que algunos futbolistas. Pero claro, mejor criticarles por hablar de un libro y soltar el cuñadismo del ‘no nos representan’. Que uno catalán y la otra que, además de tirarse pedos, lee libros en contra de est nuestro amado país. En fin, la pereza.

In Almaia we trust. Pero para todo. Para representarnos, y también en Eurovision.

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