La ‘Polémica Mecano’ o una dudosa estrategia de marketing

Si eres un asiduo a este nuestro (últimamente un poco abandonado) poliblog, sabrás lo mucho que nos flipa OT. Por eso, hace aproximadamente un mes nos sentamos en nuestros sofás, Twitter en mano eso sí, a ver OT 2018. Una edición que quizá ha llegado demasiado pronto y puede que sea ese el inicio de toda polémica.

Qué pasa con OT 2018

Puede que sea la resaca del aún fresco OT 2017 o puede que hayan sido las ansias de la TVE por seguir sacando tajada, pero este no era (aún) un buen momento para una nueva edición del reality musical patrio. (Sí, La Voz y demás no fueron creados por nuestras televisiones, sino adaptados a nuestros gustos). Máxime si tenemos en cuenta que incluso en la Gala 0 de OT 2018, sí en esa en la que llevaron a la anterior hornada de triunfitos, se anunció que la gira todavía no acababa.

Emosido muy engañados con los finales de gira de OT 2017; por aquí hemos perdido la cuenta de cuántos conciertos finales ha habido. Pero a todos ellos hay que sumarle uno más. El que por ahora es el ultimísimo, seguramente hasta que vean otro resquicio por el que juntar a la segunda edición más exitosa, en vez de centrarse en los presentes y dejar a los pasados volar en libertad. Pero ya se sabe, el dinero mueve el mundo y OT no iba a ser menos.

Polémica Mecano

En los últimos días, la polémica ha vuelto a OT. En el reparto de canciones de la Gala 4 de Operación Triunfo 2018 (palmadita) a María y Miki les cayó una de Mecano. Hasta aquí todo normal, ya sabemos que a veces dan algunas canciones que quitan un poco las ganas de vivir; pero otras muchas son tremendos hitazos. Y no, no tenemos nada en contra de Mecano, ni de sus canciones; bueno, igual con esto de la movida un poco sí.

La cosa es que, al leer la letra de Quédate en Madrid, a María y Miki hubo algo que no les gustó un pelo. La palabra ‘mariconez’, término que dicho sea de paso no aparece en ningún diccionario. Acto seguido, le propusiern a su directora cambiarla por gilipollez. Y, a partir de ahí, todo se fue de madre. Que si Ana Torroja dando un comunicado mediante un hilo de Twitter, que si Joe hablando de censura, que si Jose María Cano diciendo que nanai, que eso no se cambiaba… y mientras las redes haciendo lo suyo.

Actualmente, especialmente en Twitter, hay dos bandos y muchos movimientos. Por una parte están aquellos que consideran demasiado todo, que una canción que tiene 30 años debería seguir inalterable porque Mecano era muy de LGTB y dieron a luz a Mujer contra mujer. Por otro, aquellos que consideran que si la sociedad cambia y el lenguaje también, sustituir palabras debería ser algo normal; más si tenemos en cuenta la grandísima oportunidad que tienen esos chavales de mandar mensajitos sin quererlo. Nosotros somos de estos últimos.

Movimientos supersociales

En cuanto a movimientos, se centran en hacer favorita a María para darle un puntito en la boca al jurado. Y también en ponerse de acuerdo para que ese ‘mariconez’ no se escuche ni desde casa ni en el plató. El primero, con buena organización será difícil de impedir, el segundo puede que no sea tan sencillo.

Está claro, al menos desde nuestro punto de vista, que OT 2018 solo está rascando audiencia. Que esto podría haberse solucionado de forma interna porque recordemos, no es la primera vez que algo así ocurre. ¿Acaso alguien le preguntó a John Legend si le parecía bien traducir su famoso All of me? ¿A Ed Sheeran si podían cambiar la melodía de Shape of you? O tantas otras cosas que se han resuelto sin hacerse públicas ni buscar debate. Y sí, en el mismo reality.

Además, que este nimio cambio podría traducirse en una buena acción para los miles de chavales que ven OT 2018. Dos jóvenes eliminando palabras ofensivas y sustituyéndolas por otras inclusivas. Chavales que, como ya pasó en OT 2017, hablan de la libertad sexual, del feminismo y de muchas otras cosas que son muy necesarias en nuestra sociedad actual. Pero, claro, el debate siempre da más audiencia. Y la pela es la pela.

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