#FenómenOT

Hace poco más de un año recordábamos lo que OT fue para nosotros. Con motivo del famoso Reencuentro repasamos el programa en sí. Cómo Rosa lo petó en audiencias eurovisivas y parte del merchan (bizarrísimo) que sacaron con las caras de los triunfitos.

Pero es que en 2017 pasó otra vez. Aunque de forma diferente, en 2001 no existían las benditas redes sociales, Operación Triunfo ha vuelto a convertiste en un gran fenómeno. Puede ser que ya no congregue a millones de españoles frente a la televisión, pero lo hace frente a la pantalla de su ordenador. Y eso, es lo mejor que les podría haber pasado. Primero, porque la formas en las que consumimos la televisión han cambiado radicalmente desde que OT llegara a nuestras vidas. Y segundo, porque haber sabido darles a los usuarios lo que quieren. Como quieren y cuando quieren es su mejor apuesta, independientemente de la maravilla de casting que han hecho.

Por nuestra parte reconocemos que, aunque la noticia de que OT volvía a nuestras vidas nos alegró en lo más profundo del corazón, teníamos cierto miedo. Miedo porque la imagen de aquella maravilla de la televisión que nos presentó a Chenoa, Bisbal, Bustamante o Rosa, entre muchos otros, se manchase. Y también porque acabara siendo otro fracaso como la última edición de Operación Triunfo en Tele5. Edición en la que Nahuel ganó mucho antes de que acabara el programa. Es decir, de que lo cancelaran por falta de audiencia. Pero nada de esto ha pasado porque OT ha vuelto más vivo que nunca y mejor adaptado a nuestras nuevas vidas de que jamás (posiblemente ni Gestmusic) podríamos imaginar.

datos kantar media operacion tirunfo 2017

Hay que reconocer que aquello empezó muy regular. La gala 0 fue un completo desastre. Que si los concursantes parecían lo peor del casting, que si el sonido era horrible y que si las galas eran eternas aún sin tener anuncios. Pero TVE ha ido aprendiendo de sus errores y los concursantes también. Tanto, que ahora nuestra única queja es que las galas siguen siendo demasiado largas. Y que estar de 22.30 a 1.30 pegado a la televisión (y sin poder hacer pis) es una forma de tortura. Dulce, pero tortura. Bueno, lo de los artistas invitados no tiene nada de dulce, eso es cruel sin más. Máxime si tenemos en cuenta que por la academia pasan artistazos más allá de los ‘radiofórmulas’. Pero, claro, esos en plató no deben de quedar tan guay.

A lo que íbamos, que hablar de OT nos flipa y nos estamos yendo por los Cerros de Úbeda: el uso que hace OT de los nuevos medios. Principalmente destacaríamos 3 frentes:

1. El canal de YouTube

En 2001 si querías saber más que los demás de Operación Triunfo tenías que contratar el 24h. Sí, como cuando Gran Hermano venía con el paquete Canal +, pues igual. Ahora, a pesar de el triunfo de plataformas como Netflix, el gran filón audiovisual sigue estando en YouTube. En el canal oficial de Operación Triunfo dispones de las actuaciones, los pases de micros, el resumen diario y ‘los mejores momentos’ al poco de que se produzcan. Tanto lo están petando en YouTube que los habituales resúmenes de La 2 (en 2001 y siguientes), empezaron por emitirse en Clan y han acabado relegados sólo a la plataforma.

Esto no hace más que confirmar lo que ya os decíamos: consumimos televisión de forma diferente. Lo de hace 16 años ya no tiene sentido. El mensaje sí, pero las formas tienen que cambiar si no quieren un batacazo. Y este OT parece muy dispuesto a hacerlo fetén. Con el 24h en YouTube y el resto de acciones que realizan, el contenido se viraliza más. Tú decides qué ver, en vez de tener que verlo todo hasta encontrarte lo que te gusta. Incluso dispones de listas de reproducción para que todo sea mucho más sencillo. Cómo nos gustas OT, y todo lo que te has perdido tú Gran Hermano.

2. El maravilloso Community Management

Bueno, nosotros no concebimos OT 2017 sin hablar de su Twitter. Una maravilla donde te informan, shippean, trolean a los concursantes y lo comparten todo, todo y todo. Si ser (como) el CM de Netflix se estaba convirtiendo en uno de nuestros sueños, ahora también queremos ser como el de OT.

Pásate por su cuenta para saber qué hacen los concursantes hoy, el hashtag del día, quién les visita o enterarte de los vídeos que vayan subiendo a YouTube sin tener que entrar en la aplicación (y sin activar las notificaciones y gastar datos). Los chicos de OT ya son uno más en nuestras casas y forman parte de nuestra galería de memes. En gran medida gracias al gran trabajo que realizan sus social media. Saben cómo crearnos ansia viva porque llegue la siguiente gala y, nosotros, en vez de odiarles por el hype les queremos aún más. Saben hacernos más partícipes que nunca de todo lo que ocurre en la Academia más musical de la televisión internetil.

3. El votar ¡gratis!

Reconocemos que en la primera edición de OT no votábamos porque éramos demasiado pequeños. Pero sí que ha caído algún votillo en GH. Las tradicionales llamadas telefónicas fueron sustituidas por los SMS y ahora todo eso puedes hacerlo desde una APP, que es más de este siglo. Pero es que encima, con OT puedes hacerlo gratis. Hace un par de GHs nos vendieron la idea a medias. Sí, votabas desde la APP pero te cobraban el SMS. Con OT 2017 no. Puedes votar una vez al día a tu concursante favorito y al nominado que quieres salvar. Para hacerlo más veces tendrás que gastar dinero, pero al menos tienes la oportunidad de manifestarte sin dejarte el riñón. Otro puntazo.

Para hacerlo tienes que descargarte la APP que, si te lo preguntabas, es la forma que tienen de sacar beneficio con todo esto. Igual no directamente económico, pero obtienen algo mucho más valioso: información de sus seguidores (no hace falta que te eches a temblar, no van a robarte las bragas, tranquilo) para saber por dónde tirar para ganarse (aún más) tu corazoncito. Esto y lo que recibirán por las visitas y visualizaciones en YouTube. Además de la compra del disco y cualquier otra mandanga que saquen.

Hacerlo bien, hacerlo fetén

Así, amigos, es cómo se hacen las cosas bien. Pensando en tus usuarios y entendiéndoles de la mejor forma posible. Esperemos que todos aquellos programas o empresas que estén haciendo de sus redes sociales un complemento al resto de sus acciones, se lo piensen dos veces. Estamos en el siglo XXI y nos flipan las redes sociales, tanto que ya casi ni leemos periódicos, leemos los titulares de lo que va apareciendo en nuestro timeline porque somos muy de la inmediatez. Las redes sociales deberían ser el centro de casi cualquier estrategia digital. Y, para el que tenga dudas, que relea el polipost y se pare a pensar que, si OT 2017 ha conseguido volver a petarlo tan fuerte como en su primera edición, cualquiera que haga las cosas bien obtendrá unos resultados infinitamente mejores.

Lo de que el representante de España en Eurovision saldrá de OT, lo dejamos para otro día. Que es otra de esas cosas que nos flipan y demasiada chapa os hemos soltado ya por hoy. Bueno, siempre podréis tomároslo como un regalo adelantado de Reyes, que así igual parece todo menos denso.

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