¿Cómo es la nueva imagen de Eurovisión 2020?

Hace una semana que Blas Cantó, el representante español en el Festival de Eurovisión 2020, nos mostraba su canción. Sonido pop español que, al igual que sucedió el año pasado con Miki, es música que suena en la radio. Eso no es ni bueno ni malo, ni mucho menos indicativo de nada. Pero mandar en representación de un país algo que sí suena, que sí escuchamos, me parece importantísimo. Pero no he venido a hablar de ‘Universo’, he venido a analizar (o al menos intentarlo), la imagen corporativa de ESC2020.

El eterno rediseño

Desde que el Festival de Eurovisión se entiende como parte de lo que es, una marca, su diseño cambia cada año. El país ganador será el encargado de organizar la siguiente edición del festival, lo que incluye crear, o adaptar, la identidad visual.  A lo largo de los años, gráficamente hablando, ha habido un poco de todo. Desde diseños recargados a los más simples, de los más caros a los proyectos más baratos que no menos bonitos.

Eurovisión es puro espectáculo, a pesar de que haya quienes solo lo consideren una pérdida de dinero. Me resulta curioso que todos los años se queje alguien por el dinero invertido en la participación en el festival. La cifra del año pasado, la mayor hasta la fecha, rondó el medio millón de euros. Antes de que te lleves las manos a la cabeza, déjame decirte tres cosas: la audiencia media de ESC es de 200 millones de personas (que se dice pronto), es la emisión no deportiva vista en nuestra televisión y rodar un solo capítulo de ‘Cuéntame’ cuesta más de seiscientos mil euros. En este sentido, Eurovisión 2020 es muy ‘barato’: mostramos nuestra música y nos presentamos como país, nos metemos en millones de hogares de todo el mundo durante tres minutos por bastante menos de los que cuestan 70 minutos de la serie más longeva de TVE que apenas supera los dos millones de espectadores. Casi nada.

La identidad de Eurovisión 2020

Después de poner en valor el festival, voy a lo que venía. Aunque hace ya unos meses que se presentó la identidad visual de Eurovisión 2020, aún no nos habíamos pronunciado sobre ello, como buenos eurofanses que somos.

En sus 45 ediciones se han unido países y otros se han ido, de forma temporal o definitiva; incluso hay alguno que por motivos políticos se ha retirado en una edición. Y por ahí va la idea a partir de la que se ha construido la identidad de Eurovisión 2020: la representación gráfica de cuándo se fueron uniendo los países al festival. Así que ese batiburrillo de colores que, a priori, no se entienden tiene un poco más de sentido de lo que parece.

El círculo se abre con Holanda y su bandera, no porque pequen de egocéntricos, sino porque Holanda fue el primer país anfitrión en 1956. A partir de ahí surgen nuevas líneas según el año en que los diferentes países formaban parte de ESC. Y también hay huecos, los años en que no hubo ningún país que participara por primera vez, bien porque todo se mantuvo igual o porque algún país se retiró del Festival.

Como aquí no hay nada arbitrario, el círculo es fruto del trabajo de analítica de datos, algo muy de nuestros días. A través de un programa informático todo tipo de datos relacionados con el festival se redujeron a gráficas; con un poco de diseño aquellos gráficos acabaron formando un logo. El logo de Eurovisión 2020. Tampoco es casualidad que la forma elegida fuera un círculo; los logotipos de las anteriores ediciones organizadas por los Países Bajos también tenían esta forma. Así que no solo es una forma de contar la Historia Eurovisiva, es también una manera de rendirse homenaje.

Además de la imagen, el lema de este año es Open up, muy en la línea de amor, diversidad, libertad, inclusión y demás valores que se promueven año a año.

Humilde poliopinión

Dicen que la nueva imagen sigue las directrices del diseño holandés: muy minimalista, experimental e innovador. Y eso no lo podemos negar porque lo cumple a la perfección. Quizá porque estamos acostumbrados a algo menos rompedor es por lo que no acaba de encajarnos.

Dicho todo esto, el concepto me parece bueno pero la ejecución ya tal, que diría Rajoy. Especialmente el logo, la parte principal de todo, es lo que menos me encaja, pero debo reconocer que en cualquiera de las aplicaciones el diseño escogido para Eurovisión 2020 me parece brutal. Y a las pruebas me remito.

Aplicación en transporte de la IVC de Eurovisión 2020

Para verla en acción habrá que esperar a mediados de mayo. Mientras, toda la suerte del mundo a Blas Cantó y su ‘Universo’, podrá no ganar pero nadie le quitará el cariño de toda esta gente. Donde toda esta gente igual solo soy yo, que además somos amiguis de Instagram.

In Blas we trust!

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