Polígono del marketing

Este para ti, este para mí

Querida polipeña, lamentamos informaros que se os ha colado la realidad aumentada en casa y ni os habéis dado cuenta. Es más, se sienta con vosotros en el sofá cuando os disponéis a disfrutar del deporte patrio y vosotros cómo si nada.

Aquello de las gafas de Google parecía muy loco hace sólo unos años, pero lo cierto es que, de alguna manera, se ha hecho real. Tanto y tan bien que ni lo hemos notado. Cierto es que no se nos muestra publicidad relacionada con nuestras preferencias, no aún. Pero, ¿sabías que los anuncios a pie de campo que ves tú, no son los mismos que ven otros espectadores?

Imagínate un España - Holanda, por fardar un poco de nuestro primer y único mundial. Pues tú, polilector español verás desde tu sofá una serie de anuncios que no tienen nada que ver con los que se ven en el país de los tulipanes. Y repetimos: desde el sofá, a través de la televisión. No en el campo. Que allí ven imágenes estáticas, de esas que tantas veces has observado en San Mamés, sobre todo en el viejo.

Esta innovación máxima es una forma de rentabilizar la inversión publicitaria del anunciante de turno. Piénsalo, ¿de qué le sirve a un holandés que le anuncien, yo que sé, Cacaolat, por ejemplo? Pues, evidentemente, de nada. Lo mismo de cualquier producto que lo pete a nivel nacional allí. 

En nuestro país el bacalao de todo esto lo maneja Mediapro y, por el momento, ni piensa repartir con nadie ni dejar de mejorar el que puede ser su producto estrella. Actualmente, esta tecnología se limita a los planos generales, ya que para poder realizarse toda esta segmentación es necesario contar con una serie de mandangas que permiten que cada cual vea lo que creen que sería más rentable en su país, esperan poder aplicarla a planos más cortos.

Aunque pensándolo bien, la realidad aumentada no es ni de este siglo. Todo esto viene de 1950 cuando empezó a hablarse del cine de experiencia, aunque no se hiciera posible hasta 1961. Y, desde entonces, se ha covertido en toda una estrella del cine primero; de la publicidad, unos años más tarde.
 
¿Quién le explica a su tatarabuelo que, de aquellas vallas publicitarias de los 80 cuyo ruidito llegaba hasta su televisión, además de volverse digitales, no son iguales para todos? ¿Y que, por si fuera poco, van cambiando el anuncio a lo largo del encuentro?

pantallas estadios de futbol
¿Bye bye pantallicas? | google.com

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