Polígono del marketing

¿Demasiada vecina?

Igual que hace unos días comentábamos que creíamos que lo del influencer marketing estaba empezando a ser un poco demasido. Ahora, vamos a personificar un poco las cosas. Y es que, en los últimos meses, parece que nuestra vecina más rubia y más querida está empezando a resultar ligeramente petarda. En buen sentido.

Nadie sabe quién es la famosa Vecina Rubia. Solo sabemos que tiene pelazo, que está enamoradísima de nuestro paisano Jon Kortajarena, que le flipa (casi) todo lo que hace Amancio (esperamos que no el Feminismo de Inditex) y que se desvive por que aprendamos a escribir correctamente. Hasta aquí todo bien. Y a nosotros, hasta aquí también nos flipa ella.

La cosa es que, desde que conoció a Jon, desde que lanzó su línea de productos (agendas, copas, fundas de móvil...) y ahora con su app, parece que la vecina está hasta en la sopa. No descartemos que acabe sacando una versión comestible de su amor por la ortografía. 

Que a ver, que sí, que en España este tipo de iniciativas vienen estupendamente. Pero aquí entre nos, vecina nuestra, tanta cosa empieza a resultar ligeramente pesada. Nos alegramos de que #rubijarena sea real y de que cada vez más gente se preocupe por tener pelazo y utilizar el interior de su cabellera para escribir aún mejor. Creemos que lo hacías fetén, pero se te ha ido un poco de las manos.

Hay que aprovechar las oportunidades. Todos lo haríamos en tu caso, no somos hipócritas. Pero jo, tía. Dosifícate un pelín. Nosotros te idolatrábamos y ahora te leemos en diagonal. Puede ser que la culpa no sea tuya. Que la fama cuesta y mantener a los seguidores más. Y que, seguramente, una de la cosas más molestas es sentir que te han salido dobles de debajo de las piedras. Que ahora todas quieren ser rubias, tener la chaqueta amarilla y que su pelo brille más que un Svarowski. Que escribir bien es de guapas, que la purpurina mola mazo. Bueno, si sufres lo de la Pimpi en Aste Nagusia puede ser que te guste menos. Pero es mucho más de guapas, todo en su justa medida.

Querida rubia, has caído en el marketing. Y esperemos que no sea algo efímero, porque detrás del personaje se intuye que hay alguien que de verdad se lo merece. Pero ya sabes como son esto de las modas. Hoy arriba y mañana abajo. Ojalá siempre te mantengas de la mitad para arriba, que a nadie le viene mal escribir cada vez mejor, pero danos tiempo a asimilar todo lo que nos dices y nos propones, porfi.

demasiada vecina rubia

Se nota, se siente el Santurzine está presente

Mañana, se acabó lo que durante tres semanas se ha venido dando. La quinta edición del Santurzine, o Festival de Cortos de Santurtzi, ha llegado a su fin. Un sarao que nació en 2013 y que crece a muy buen ritmo, hasta el punto de llegar a hacer partícipe en muchas de las actividades a todos los habitantes de la Villa Pesquera. Y alrededores.

Pensado para darle vidilla a la localidad e intentar promocionar Santurce utilizando el cine como escaparate en los últimos coletazos del verano, desde sus inicios, Santurzine ya pisaba fuerte. Prueba de ello fue la participación de figuras de la talla del director de cine, estos días muy de moda por su movida con Fe de etarras de Netflix, Borja Cobeaga o el actor y presentador Oscar Terol.

Cinco años después y a pesar del aumento de actividades, la esencia del festival se mantiene. A lo largo de estas cuatro últimas semanas, diferentes comercios de la localidad han acogido las proyecciones de los cortos presentados a concurso. Pero, además, este año se han vuelto más sociales que nunca. Conscientes de los problemas del mundo, a sus dos secciones habituales (Santurtzi y Estatal) han sumado otras dos: Euskal Pantailak, para la promoción del cine vasco, y la Sección Ibiltariak. En ésta última se pretende dar voz a todo tipo de iniciativas relacionadas con los Derechos Humanos, algo que se ha materializado con una colaboración junto a Aministía Internacional, y que se extenderá al resto de artículos que componen la Declaración Universal.

Para hacer llegar su mensaje más lejos, en 2016 trasladaron la esencia del festival a las escuelas con la creación del Santurzine XS. Una serie de talleres en los que los alumnos de Primaria y Secundaria de los colegios participantes realizarán cortometrajes que tengan como eje principal los Derechos Humanos y debatirán acerca del tema. Además del lado educativo, el proyecto también pretende despertar el intererés por el séptimo arte entre los más pequeños.

A las actividades presentes en los años anteriores, en 2017 se suman un concurso de guiones y mucho más protagonismo de la gastronomía local con acciones como el pintxo-pote a ciegas, el pintxo-cine o las jornadas de cata en el Maisu.

Si 2016 fue el gran año del Santurzine, lograron superar los 350 trabajos presentados, está claro que aún tiene mucha vida por delante. 

cartel santurtzine 2017


P.D, señor director del Santurzine, sepa usted que el Polígono echa de menos a Pequeña UPV

Dar y regalar

Si alguna vez te has preguntado cómo es posible que hacer cosas gratis puede reportarte beneficios económicos, venimos a darte la respuesta. Y, si eres de los que tienes un jefe que si no le hablas de ganar más (dinero), no te hace ni puñetero caso, esto también es para ti.

Afortundamente, nuestros jefes son muy de escuchar y de animarse a todo. Que si sale bien, pues estupendo y si no, pues eso que se aprende. Y esto siempre es de agradecer. Pero sabemos que esto no suele ser lo normal. A los jefes les importan, sobre todo, los dineros, y luego ya lo demás.

En el mundo mercadológico existe una cosa maravillosa llamada Responsabilidad Social Corporativa (RSC). ¿Y de qué va todo este rollo? Pues de lo que decíamos antes, de hacer cosas gratis. 

Tú ofreces tus servicios, o participas en algo en lo que la actividad de tu empresa no desentone demasiado, y a cambio recibes un feedback positivo porque la imagen que proyectas de tu empresa puede hacer cambiar la que tus no-usuarios tenían de ti.

En nuestras empresas se hacen estas cosas. Desde patrocinar eventos deportivos varios hasta prestar servicios gratuitos. Esto, además de potenciar un boca a boca súperpositivos, lo peta muy fuerte en redes sociales. Porque a la gente le gusta compartir cosas buenas y porque a la otra parte le interesa tanto como a ti compartir las maravillosidades que hacéis juntos. Maravillosidades aptas para todos los públicos, aclaramos.

Es bastante improbable, que no imposible, que este tipo de acciones no te reporten algún beneficio, ya sea en forma de mejora de la imagen o en dinericos. Pero como todo, pues si se hace regular... Queremos pensar que para ensalzar las cualidades de tu marca siempre se valorarán todos los aspectos y que es algo que, a propósito, no vas a hacer mal. Pero oigan, para gustos colores. Y para mercadología, acciones.
Así que, ya sabes, dile a tus superiores que hacer cosas gratis también da dinero.

rsc