Polígono del marketing

Polimal Sound

Sí, lo sabemos. Dijimos mil veces que no pararíamos ni en vacaciones, pero al final hemos caído en el poliperíodo estival. Básicamente porque no dábamos a basto. Hemos tenido vacaciones en el curro y hemos viajado por la geografía española. Y, claro, dejar las movidas del curro preparadas es un pelín más importante que mantener el poliblog cargado de contenido. Principalmente porque por lo primero nos pagan y con nuestro amado Polígono aún no nos da para cumplir nuestro sueño: comparnos unos lacasitos.
 
Hace unos meses comentábamos por (alguno de) nuestros perfiles sociales que un festival de música español olía a crisis de reputación. A día de hoy no tenemos muy claro si podemos afirmarlo, pero que no nos vuelven a ver el pelo sí. ¿Sabéis eso de una serie de catastróficas desdichas? Pues mucho peor. Y, es que, (mal)gastamos parte de nuestras vacaciones en el mismo. Sí, polipeña, hemos sobrevivido al Arenal Sound. Estamos por hacernos unas camisetas, pero ya hemos dicho que por el momento no nos dan los polidineros.

Y ahora, los tambores. Digo, el despotrique: 10 razones por las que no volvería al Arenal Sound.

  1. ¿Puede que estemos ante el primer festival que vende abonos y camping por separado? 
  2. ¿Y que venda más abonos que aforo tiene?
  3. El punto anterior no es un ataque gratuito, al desalojo por exceso de aforo tras la 'pinchada' de Dulceida (sí, pinchada entre comillas, que a su lado había un señor diciéndole que botones pulsar) me remito.
  4. Y que no informe de ello a sus asistentes. Pero que la noticia sí salga en los medios.
  5. ¿Que no tenga espacio sufuciente en el camping para el afoo 'limitado' de abonos que ha vendido?
  6. ¿Que te hace recorrer el camping de punta a punta para poder viajar en bus puesto que si no canjeas el billete de autobus podrías limpiarte el culo con el?
  7. Y, hablando de culos, ¿que prohíbe tirar el papel del wc a la taza del polyklin? Sí, sí, a dos mil grados en Burriana te limpias y lo echas en una bolsa de basura. Y sí, a dos mil grados los váteres plasticosos huelen malamente por las bolsas de basura llenas de papeles higiénicos usados. Efecto invernadero x 1000.
  8. ¿Que nadie sabe dónde está nada y no se apidan de que parezcas un burro de carga, que te siguen mandando a pasear de una punta a otra?
  9.  ¿Que a dos mil grados a la sombra tenga las duchas, esas bendito-malditas duchas de agua helada, durante horas sin funcionar?
  10. ¿Que requise artículos como cepillos de dientes y/o linternas? Que, ojo, igual iluminas a alguien o te planteas limpiarle los dientes entre canción y canción.
  11. ¿Que los lavaderos dentales sigan acumulando la pasta de dientes de los primeros sounders?
Y seguiría, pero me da hasta pereza. Lo único salvable han sido los conciertos. Y porque no cantaba nadie de la organización, que si no seguro que también hubieran acabado decepcionando al personal. 
A todo ello habría que añadir las largas que durante meses dieron y el hecho de vender los abonos de camping apenas un mes antes del evento. Entendemos que hubieran podido tener problemas, pero lo suyo hubiese sido informar a quienes ya habían gastado su dinero de cómo se encontraba el percal. Y cosas varias, como que aún sigo esperando que me contesten un mail de dudas de hace... unos tres meses.
Lo dicho, será por festivales musicales en España. Y sabemos que molan mil. Y a nosotros nos flipan. Pero, si estáis pensando en pasaros por uno, no elijáis este. Vuestra salud, o al menos vuestros niveles de estrés, os lo agradecerán infinito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario