Polígono del marketing

Feminismo de Inditex

En los últimos meses parece que el movimiento feminista ha llegado a las tiendas. En sentido literal. Para el común de los mortales, esto empezó en Stradivarius con su 'everybody should be feminist' y, al poco tiempo, ya se había sumado todo Inditex. Al resto de tiendas, tampoco les costó mucho sumarse al movimiento camisetil.

Como todo, esto primero pasó por las mejores pasarelas del mundo. Y muchísimo antes, por las canciones de Madona y la archiconocida Girls just wanna have fun de Cindy Lauper, entre otras cosas. Y pasó lo de siempre. Algo que mola pero que vale un riñón y que las empresas low cost saben, que si lo sacan en versión 5 euros, lo van a petar. 

La diferencia está en que las marcas de lujo aseguran que parte de los beneficios van destinados a todo tipo de organizaciones benéficas que luchan por los derechos de todas las mujeres del mundo, por la escolarización de miles de niñas o por acabar con la explotación laboral en esos países que nos hacen la ropa. En el caso de Inditex, los beneficios van a parar a los bolsillos del señor Amancio, aunque luego haga un poquito de RSC y, aunque con buena intención, se nos olvide las malas prácticas de esta y muchas otras empresas textiles.

La intención de quien compra estas camisetas (queremos pensar que) es buena y es que la moda es un soporte tanto, o más adecuado, para hacer llegar este tipo de mensajes al público en general. Más aún si hablamos de este tipo de tiendas en las que, admitámoslo, compramos todas. Y todos. 

El problema es que este feminismo de Inditex, no tiene nada que ver con el movimiento, si no con aprovecharse de él para hacer una campaña de marketing. Y una de las buenas. Primero porque todas las tiendas están invadidas con mensajes de tipo feminista y, segundo, porque encontrar algunas de estas camisetas (como la 'pionera' de Stradivarius) es casi misión imposible.

Y todo esto sigue sin ser feminista porque a estas cadenas los derechos de las mujeres les importan poco menos que nada. Si les importase algo, no se aprovecharían de las ventajas que los países en los que se fabrica la ropa (échale un vistazo a tu armario y, si el 80% de él no ha sido fabricado en países del tercer mundo, te daremos un aplauso) para tener mano de obra barata no, baratísima.

Sigue sin serlo porque a estas cadenas tampoco les interesa el cuerpo de la mujer que se sale de sus estándares. Encontrar una talla más allá de la 40, lo que erróneamente se consideran tallas grandes cuando no lo son, también son los padres. Hemos visto cosas que no creeríais, hemos visto pantalones de la talla 38 del tamaño de una mano extendida. Y todo lo que esta basura de tallajes pueden crear en algunos de sus consumidores. Porque, al final aquello de la estandarización de tallas, ¿son los padres, verdad? 

Pero a lo que veníamos. Que no nos vendan como feminismo algo que es una campaña de marketing. Y con esto no queremos decir, ni criticar que quien quiera compre estas camisetas, pero que no nos engañen. Si, en vez del diseño y de llevar una camiseta de una tienda determinada, quieres llevar una camiseta feminista (y no esta campaña de marketing), busca ilustradoras que defiendan el movimiento que seguro que las venden. O asociaciones. O háztela tú misma. Que siempre será mucho más ética que el feminismo de Inditex.

feminismo de inditex

Sígueme, que no te sigo

¿Tú también has sufrido a esa gente que hoy te siguen y mañana te dejan de seguir? Parece ser que las redes sociales han creado un nuevo especimen: el personaje que se aburre tanto que se dedica a aumentar su número de seguidores a base de follows/unfollows.

Como estrategia en general, da un poco de pereza. Sólo de pensar que hay que buscar nuevas 'víctimas' y luego tienes que acordarte de dejar de seguirlas, se quitan las ganas de recurrir a este juego tan cutre para ganar seguidores. Como estrategia de alguien que se vende como experto en marketing es algo muy muy cutre.

Este tipo de perfiles aumentan así sus cifras. Primero de seguidores, después de ventas. Pobres incautos que caen en estas redes. Porque, alguien que hace esto, como marketero es bastante mediocre. Si fuese bueno, no tendría que recurrir a ello para tener seguidores. Es más, ni siquiera debería importarle el número de personas que le siguen si no que sea una audiencia de calidad. Un público verdaderamente interesado en lo que comparte, en sus opiniones y en su contenido.

Como ya comentamos con la iniciativa Actívate de Google, las redes sociales y el acceso al conocimiento que proporciona internet y los moocs y etc, corren el riesgo de crear cuñados de la red. Y este, podría ser uno de esos casos.

Gente que sin conocimientos mercadológicos, aunque sí conocimientos de algún otro tipo, se animan a dar consejos (algunos cobrando por ello) en terrenos de los que no conocen más que las cuatro cosas que han ido leyendo por internet.

Internet es nuestro presente y nuestro futuro, pero como todo si se hace mal pues no sirve de mucho. Más que perder tiempo y dinero, es estos casos.

Y, si eres mercadólogo o vas de ello, hazte un favor y deja que la gente te siga porque de verdad le gusta lo que haces. No porque caigan en el juego del sígueme y te sigo. 


estrategia follow unfollow

Mejor, ni lo consumas

En Bilbao pasan muchas cosas y algunas de ellas han dado para polipost. Por ejemplo, comentamos aquella campaña de los felpudos que nos flipó. O algunas de las cosas que nos hemos ido encontrando en el Metro, tantas que hasta tenemos una especie de sección: Metro Bilbao, soporte publicitario. También de aquella acción 'tamaño Bilbao', o del Día del Accionista de Iberdrola. Hablamos de la Korrika a su paso por Bilbao, de la San Mamés y San Miguel, de El Sol y de la Noche Blanca.

Pero esta vez ha pasao otra cosa. El Ayuntamiento de Bilbao presentó el pasado 12 de septiembre una polémica campaña que ni siquiera duró un día: Pica bien tu raya. Supones que por el nombre, ya sabéis por dónde van los tiros (sí, festival del humor). Por si acaso, la campaña trata sobre una serie de consejos para consumir drogas bien. Sí, como lo leeis: consumirlas adecuadamente para evitar daños o contagios.

Una vez explicada la idea, parece todo menos mal. Pero igual es un poco tarde que tengan que explicarte lo que pretenden con la campaña. Y que eso, también es un fallo descomunal de toda la acción. Si tienes que explicarla, es que algo no marcha bien.

Por aquí, además del mal gusto, vemos dos fallos principales. Por un lado, quién firma la campaña. El Punto de Información Personalizada sobre salud sexual y dorgas de la ciudad está también detrás, pero el primer nombre no es el PIP, si no el Ayuntamiento de Bilbao. Y la imagen que esto da es que, con el dinero público, está haciéndose lo que no se debería. En nombre de cualquier asociación contra el consumo de drogas, y minimizando la presencia del Ayuntamiento (al fin y al cabo desde el mismo se destina dinero a este tipo de problemáticas, pero no se hace de manera tan visible), hubiera funcionado mejor.

Por otra parte, el tono. Parece una campaña pensada únicamente para suscitar polémica y para abrir informativos. Aunque tenga componente educativo, se pierde entre la primera impresión (negativa). De una enfermedad de estas características esperamos siempre mensajes en contra. Consejos que hagan que los jóvenes no caigan en sus redes, que animen a divertirse de forma saludable.

Como ya hemos mencionado, el Pica bien tu raya, no duró ni un asalto. Pero la polémica durará unos cuantos más.

pica raya bilbao

Lo barato, ¿sale caro?

Igual es algo nuestro, pero parece que últimamente la gente está mucho más susceptible a los anuncios. Raro es el día que en nuestro timeline no aparece algún mensaje de alguien que se queja porque le aparecen muchos, demasiados, anuncios entre sus mandangas. Y puede ser que sí. O puede ser que no.

No es ninguna novedad que cuando nace una red social, un canal de televisión, una revista o cualquier otra forma de comunicación, no suele tener un gran apoyo por parte de marcas, o al menos de grandes marcas. O de muchas grandes marcas. Luego, cuando el asunto va creciendo, es cuando las empresas empiezan a sumarse al carro porque saben que ahí su dinero ya es una apuesta segura. 

Como ejemplo de ello, tenemos Instagram. La red social de las fotografías de comida y pies en la playa, no hace tanto que ha empezado a incluir publicidad. Si lo pensamos, ni siquiera hace tanto que aparecen tuits promocionados en Twitter. Pero parece que ahora es cuando empiezan a cansarnos.

Personalmente, creo que por aquí hemos desarrollado cierto superpoder que hace que tendamos a ignorar muchas de estas promociones. ¿Será el haber estado más de cuatro años estudiando todo lo relacionado con el universo publicitario? No sabemos, pero de que hemos ido adquiriendo ese don, estamos bastante seguros.

Para el resto de los mortales, tenemos una mala noticia. Por si alguien no sabe, y si sabe se lo recordamos, que se cuele publicidad entre tus mandangas es el precio a pagar por un servicio gratuito. Si te estás preguntando si aquel único euro, que en realidad era menos, que pagaste por WhatsApp aún te está dando sus frutos y por eso no tienes que ver anuncios entre esos grupos que tienes silenciados, tenemos otra mala noticia.

Todos los servicios que se ofrecen al usuario de manera gratuita, tienen detrás dos formas diferentes de 'financiación':
  1. Poner anuncios entre tus cosas que a veces te molestan, a veces no.
  2. Vender tus datos a terceros para que te envíen publicidad adaptada a ti.
Teniendo esto en cuenta, esperamos que hayáis cambiado ligeramente de opinión. Igual nosotros somos los raros, pero si tenemos que elegir entre esas dos opciones, casi que preferimos que nos frían a publicidad si así nuestra información está 'a buen recaudo'. 

Aunque esto no siempre es así. Hace poco que a Facebook le imponían una millonaria sanción precisamente por esto: por no cumplir con la LOPD. Y en Facebook, entre otras muchas cosas, tienes anuncios. Ya sabéis, hecha la ley, hecha la trampa.

En cualquier caso, y esperamos que esto os reconforte un poco más, ver anuncios te lleva unos minutos al día, como mucho. Descubres nuevos productos, servicios o persona(je)s que no conocías y todo ello a coste cero. 

De la otra manera, ¿serías capaz de pagar por ese servicio? Respondemos por ti: con (casi) toda probabilidad NO. Solo con pensar el revuelo que se montó por tener que pagar menos de un euro al año por el uso de WhatsApp, sabemos que si algo molesta más que los anuncios es pagar por las cosas.

politicas de cookies

Aló, Google

A poco que te hayas pasado en el último año por algún blog relacionado con el posicionamiento SEO, te habrás dado cuenta de que casi todos, además de los típicos cambios relacionado con el algoritmo de nuestro querido GiganGoogle, hablan sobre el HTTPS. Y es posible que te hayas encontrado con el tema sin necesidad de buscarlo. Vamos, que te haya aparecido entre tu timeline tuitero porque sigues algún perfil muy mercadotécnico.

Google tiene muchas cosas, casi de todo podríamos decir. Pero su mayor importancia, aunque seguramente la más desconocida para el gran público, tenga que ver con el posicionamiento orgánico en buscadores aka SEO. Y aquí es donde entran en el juego los HTTP y los HTTPS

Desde principios de año con la llegada de la versión número 56 de Chrome, Google nos avisaba de que iba a cambiar su estrategia para mejorar la seguridad. Hasta el momento el buscador sólo avisaba de que entrabas en una página segura y, claro, como poco lógico que es aquello no causaba el efecto que ellos esperaban. El buscador quería advertirnos de que nuestros datos podrían estar en peligro, pero se equivocaron en las formas. De ahí que en enero optaran por darle la vuelta.

A partir de entonces, comenzaron a avisar acerca de aquellas webs que no eran seguras. Avisaron de que lo suyo empezaría por las webs que solicitasen claves de acceso, como contraseñas o números de tarjetas de crédito, pero que irían ampliando progresivamente los supuestos. Para librarse de esa mala imagen, el propio buscador te daba la solución: pásate a HTTPS

Es cierto que este cambio encripta la información, por lo que todos los datos de tus usuarios estarán a salvo. Pero también es cierto que esto no es algo opcional si no obligatorio. Ya que, aquellas páginas webs que no recurrieran al protocolo HTTPS serían penalizadas en los resultados de búsqueda. En cambio, aquellas que decidieran dar el paso, verían su posicionamiento SEO beneficiado.

Para el próximo 1 de octubre anuncian un cambio en los supuestos penalizables. Ahora ya no quieren que sólo sea el comercio electrónico quien recurra al HTTPS, si no la totalidad de la web, incluyendo la navegación en modo incógnito. 

Es indudable que esto busca, en una parte, la mejora de la seguridad en la red. No podemos negar el nivel de seguridad que HTTPS ofrece frente a su amigo HTTP. Pero con eso, Google también busca el tenernos a su merced. No olvidemos que Google es el buscador más utilizado y para muchos es la puerta a internet. Por lo que no nos queda otra que acatar sus órdenes o perder posicionamiento y todo lo que ello conlleva. 

Y aquí es donde nos surge la duda: ¿verdaderamente el interés de Google es mejorar la seguridad de los usuarios o es crearnos dependencia? ¿Aceptar sus órdenes es el precio a pagar por obtener un buen posicionamiento que nos lleve a más visitas y desemboque en una mejora de las ventas? ¿Entendéis ahora por qué odiamos un poquito a Google, a causa de la mercadología? 

chrome https http

¿Exceso de influencers?

No es la primera vez, ni seguramente sea la última, que hablamos del marketing con influencers. Empezamos comentando lo de Paula Echevarría y Samsung y seguimos asociando a estas it girls con Ikea. Pero la reflexión de hoy es un poco más profunda, sin ser nosotros mucho de eso.

La cosa es que en los últimos meses estamos viendo que son muchas, muchísimas, las marcas que envían sus productos a todo tipo de influencers. Desde instagramers, a youtubers pasando por bloggeras renovadas. No podemos negar que para la marca es mucho más económico promocionar así sus productos, independientemente de que además del pago en especie haya dinero de por medio, que recurrir a los famosos de turno como se ha venido haciendo hasta el momento.

Pero, nos surge una duda: ¿puede hacer esta estrategia que algunas marcas, lejos de aumentar sus ventas, pierdan usuarios? ¿Por qué vamos a gastar dinero en un producto del que a alguien, sólo por ser conocido, le regalan una gama completa de forma totalmente gratuita cuando la marca no tiene detalle alguno con sus compradores? 

Está claro que cuando una marca utiliza esta estrategia tiene muy en cuenta a quién utiliza para la promoción de sus productos, o eso queremos pensar. Al final es una forma mucho más sencilla de llegar a más personas que, además, forman parte de tu público objetivo. Pero, ¿no están las marcas abusando de ello? Algunas mandan un mismo producto a decenas de influencers que tienen que promocionarlo en el mismo día. Sí, todas. A la vez. Y esto puede ser un gran error. Al final quien sigue a una de estas influencers casi con seguridad sigue también a las demás que ese día tienen el mismo post programado.

Pero lo más grave, a nuestro juicio, es el no gratificar a tus compradores, que para algo son quienes mantienen y mejoran los beneficios de la marca. Hay marcas de gama media-alta que no regalan muestras o merchandisings varios al realizar una compra, pero que cuando le mandan uno de esos lotes compuestos por cientos de productos a sus queridas influencers, ahí si va algún detallito más. 

Que nosotros no somos Kotler, lo sabemos, pero esto es una cagada de manual, queridas marcas. La estrategia de influencers sale muy barata, pero también puede salir cara. Y mucho. No debemos perder de vista que quienes dan vida a las marcas son los consumidores, no quienes a cambio de un beneficio se encargan de promocionarlo.

Y sí, parece que en el Polígono, muy de vez en cuando, sabemos hasta hablar en serio. 

influencer marketing
 

Oh, dubidú, Netflix quiero ser como tú

Venga, confiesa, ¿a que tú también eres fan de póster de todo el marketing de Netflix? Desde cada una de las campañas, especialmente las de Narcos (por haber pegado un poquito más fuerte que el resto, no por nada más), hasta las genialidades que sueltan por redes sociales su equipo de social media. Que igual es solo una persona, pero detrás de tanto trabajo si no hay varios community managers, al menos habrá un buen equipo que no debemos desmerecer.

Así que, para que la vuelta al cole sea un poco menos dura y podamos ahogar las penas en series, os dejamos con las mejores campañas de Netflix.

1. Las cosas con Pablo Escobar


Narcos ha sido sin duda uno de los mejores productos de la compañía de streaming y también el protagonista de las campañas más virales de Netflix. Desde Pablo Escobar (bueno, Wagner Moura) felicitando a los españoles en una valla de proporciones descomunales, hasta aquel autospoiler anunciando la muerte del Robin Hood paisa que tanto se criticó. Algo que no debiera haber sorprendido a nadie puesto que el destino de Pablo Escobar no es, desde hace más de 20 años, una sorpresa para nadie.

Ah, y no nos olvidemos de la última. El fajo de billetes y el mensaje que nos anima a ser fuertes para afrontar la tercera temporada de la serie. Y que nosotros vamos a dedicárselo a la vuelta a la rutina.

valla promocion temporada 3 narcos

2. La poco apetecible dieta de Santa Clarita


Debo reconocer que esta serie me hacía ojitos. Hasta que me topé con su campaña de promoción y se me quitaron las ganas. Las gráficas utilizadas para anunciar el estreno de Santa Clarita Diet no estuvieron exentas de polémica. Tanto que en varias ciudades alemanas tuvieron que retirar la del dedo-salchicha, porque en el país de la frankfurt pues como que resultaba demasiado impactante.

Lo bueno, es que con este medio spoiler, quien se anime a verla ya sabe a qué se expone.

 santa clarita diet

3. Rainbow is the New Black


Netflix no da puntada sin hilo y teniendo en cuenta que en 2017 Madrid fue capital mundial del orgullo gay, no hacía falta mucho más para sacarse una campañaza de debajo del brazo. Y si a eso le sumamos la promoción de la última temporada de Orange is the New Black, pues... medio madrid lleno de colorinchis, mensajes de felicitación y promoción de la serie. 

En resumen, una campaña perfectísimamente perfecta.

rainbow is the new black OITNB


4. Las chicas del televoto


Aunque cada vez es un poco menos, España se paraliza ligeramente durante Eurovisión. Y, ¿qué hizo Netlfix a mediados de mayo? Pues una campaña para promocionar su primera serie española: Las chicas del cable. Y, ¿qué más podían hacer esas chicas, además de mover cables para permitir que la gente llamase? Pues hablar de Eurovision y del televoto, lo que más mola de la gala. Pero este televoto fue muy especial, todas las chicas han sido representantes de España en el festival.


5. Hierba al gusto


Esta acción igual es un poco demasiado. Una de las nuevas series de Netflix, Disjointed, va sobre una señora que vende marihuana. Y, para su promoción, la compañía ha creado diez variedades diferentes que ha relacionado con algunas de sus series ¿Para que las veas más contento? No, ya que sólo podrán consumirlas aquellas personas que necesitan de esta planta con fines terapéuticos.

Además, como se trata de una campaña de promoción, con la que dicen no buscar beneficios económicos directos, se venderá al precio habitual de la marihuana de uso terapeútico y respetando siempre la legalidad.



Bonus: El horóscopo de Esperanza Gracia 


La reina de nuestros destinos haciéndonos saber cuál será nuestro futuro más seriéfilo. No hace falta preguntar, sabemos que también ha acertado con el tuyo.

Polimal Sound

Sí, lo sabemos. Dijimos mil veces que no pararíamos ni en vacaciones, pero al final hemos caído en el poliperíodo estival. Básicamente porque no dábamos a basto. Hemos tenido vacaciones en el curro y hemos viajado por la geografía española. Y, claro, dejar las movidas del curro preparadas es un pelín más importante que mantener el poliblog cargado de contenido. Principalmente porque por lo primero nos pagan y con nuestro amado Polígono aún no nos da para cumplir nuestro sueño: comparnos unos lacasitos.
 
Hace unos meses comentábamos por (alguno de) nuestros perfiles sociales que un festival de música español olía a crisis de reputación. A día de hoy no tenemos muy claro si podemos afirmarlo, pero que no nos vuelven a ver el pelo sí. ¿Sabéis eso de una serie de catastróficas desdichas? Pues mucho peor. Y, es que, (mal)gastamos parte de nuestras vacaciones en el mismo. Sí, polipeña, hemos sobrevivido al Arenal Sound. Estamos por hacernos unas camisetas, pero ya hemos dicho que por el momento no nos dan los polidineros.

Y ahora, los tambores. Digo, el despotrique: 10 razones por las que no volvería al Arenal Sound.

  1. ¿Puede que estemos ante el primer festival que vende abonos y camping por separado? 
  2. ¿Y que venda más abonos que aforo tiene?
  3. El punto anterior no es un ataque gratuito, al desalojo por exceso de aforo tras la 'pinchada' de Dulceida (sí, pinchada entre comillas, que a su lado había un señor diciéndole que botones pulsar) me remito.
  4. Y que no informe de ello a sus asistentes. Pero que la noticia sí salga en los medios.
  5. ¿Que no tenga espacio sufuciente en el camping para el afoo 'limitado' de abonos que ha vendido?
  6. ¿Que te hace recorrer el camping de punta a punta para poder viajar en bus puesto que si no canjeas el billete de autobus podrías limpiarte el culo con el?
  7. Y, hablando de culos, ¿que prohíbe tirar el papel del wc a la taza del polyklin? Sí, sí, a dos mil grados en Burriana te limpias y lo echas en una bolsa de basura. Y sí, a dos mil grados los váteres plasticosos huelen malamente por las bolsas de basura llenas de papeles higiénicos usados. Efecto invernadero x 1000.
  8. ¿Que nadie sabe dónde está nada y no se apidan de que parezcas un burro de carga, que te siguen mandando a pasear de una punta a otra?
  9.  ¿Que a dos mil grados a la sombra tenga las duchas, esas bendito-malditas duchas de agua helada, durante horas sin funcionar?
  10. ¿Que requise artículos como cepillos de dientes y/o linternas? Que, ojo, igual iluminas a alguien o te planteas limpiarle los dientes entre canción y canción.
  11. ¿Que los lavaderos dentales sigan acumulando la pasta de dientes de los primeros sounders?
Y seguiría, pero me da hasta pereza. Lo único salvable han sido los conciertos. Y porque no cantaba nadie de la organización, que si no seguro que también hubieran acabado decepcionando al personal. 
A todo ello habría que añadir las largas que durante meses dieron y el hecho de vender los abonos de camping apenas un mes antes del evento. Entendemos que hubieran podido tener problemas, pero lo suyo hubiese sido informar a quienes ya habían gastado su dinero de cómo se encontraba el percal. Y cosas varias, como que aún sigo esperando que me contesten un mail de dudas de hace... unos tres meses.
Lo dicho, será por festivales musicales en España. Y sabemos que molan mil. Y a nosotros nos flipan. Pero, si estáis pensando en pasaros por uno, no elijáis este. Vuestra salud, o al menos vuestros niveles de estrés, os lo agradecerán infinito.