Polígono del marketing

¿Quién me envía esta newsletter?

Últimamente nos hemos dado cuenta de que las newsletters que recibimos no vienen en nombre de una empresa, si no con nombre de una persona, ya sea un trabajador de la compañía que nos envía el email o alguien imaginario. Y hace unos días comentábamos entre el poligrupo que, de primeras, este cambio tenía pinta de mejorar la tasa de apertura.

En nuestra labor como mercadólogos, no solo como un poliblog que habla mandangas relacionadas con el marketing, hemos podido comprobar que el hecho de personalizar, de dar un nombre a nuestras newsletters, no sólo mejora las tasas de apertura si no que ayuda a las ventas

Para mandar emails 'informativos' acerca de los productos o servicios de nuestras empresas, en el Polígono utilizamos Mailchimp (y no, este no es un post patrocinado por el monete, ojalá). Y como bien sabrá cualquiera que lo utilice para sus comunicaciones, la plataforma te ofrece una serie de informes acerca de el porcentaje de tus usuarios que han abierto tu email, quiénes son, cuántas veces han clickado en los enlaces, qué enlaces son los más clickados...

Pues bien, en la última campaña, por errores del directo, el mailing no fue enviado en nombre de la empresa, si no en nombre del responsable de marketing. Lo que de primeras tenía pinta de 'cagada de manual', y que al final resultó un poco coñazo puesto que las respuestas a ese email no llegaban a un buzón común si no al personal, resultó dar buenísimos resultados. No sólo la tasa de apertura de los emails fue superior al de otras ocasiones, llegando a superar en tan solo unas horas la cifra que en la última newsletter habíamos obtenido en todo el día, si no que los clientes reaccionaron favorablemente.

La gente respondía a los emails dirigiéndose directamente al remitente que aparecía en el mail, se mostraban interesados en comprar el producto acerca del que se le informaba en el correo electrónico e incluso fueron muchos quienes llamaron por teléfono para obtener más información o adquirirlo.

Con esto queremos decir que, además de confirmar aquella sospecha que sobrevolaba el poligrupo hace unas semanas, personalizar los emails no sólo mejora la tasa de apertura si no que también mejora las ventas, además de dirigir a parte de nuestros clientes al sitio web. Si tenías dudas sobre si a tus clientes les gustará sentirse especiales y si esto puede ayudar a conseguir tus objetivos, la respuesta es clarísimamente un sí. 

Dale nombre a tus comunicaciones, haz que tus clientes se acerquen más a ti y verás que, como poco serán más los que acudan a tu página web. Para que acaben adquiriendo algo es probable que necesites darles algo más de tiempo. Pero no desesperes, poliamigo. 

email marketing, personaliza tus newsletter

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