Polígono del marketing

Polimarketing desde el dominio

Elegir tu nombre de dominio es como ponerle nombre a tus hijos. Es una decisión más o menos meditada, aunque en este caso no puedes ponerle el nombre de ningún familiar, y que puede suponer el éxito o el fracaso de tu negocio o proyecto web. La diferencia es que cuando eliges cómo llamar a tu web puedes tirar de creatividad, con los niños también, pero como al menos tiene que parecer que les quieres, pues es más difícil.

Cuando llega el momento de la verdad y tienes que pasar a registrar tu dominio, puedes tirar de dos estrategias diferentes. Por un lado, el nombre de la empresa + la extensión de dominio que prefieras (ojo, que esta decisión puede ayudarte en el posicionamiento SEO, aunque también se puede conseguir con unas ligeras modificaciones desde Google Search Console); o un juego de palabras clave que se relacionen con tu página web. En esta segunda opción puedes poner a prueba tu capacidad creativa creando algún juego de palabras entre el dominio y las miles de posibilidades que te dan las nuevas extensiones de dominio.

Si eres de los que han quedado en los dominios genéricos y los dominios geográficos, ¡ay, amigo todo lo que te estás perdiendo! La ICANN permite, después de unas comprobaciones, registrar cosas bajo .club, . travel, .job, .blog e incluso bajo otras extensiones más o menos polémicas. 

Así que, ya sabes, aprovecha el hecho de que necesitarás registrar un nombre para tu sitio web y haz marketing desde tu propio dominio. Busca un nombre que llame la atención, que sea fácil de recordar y de escribir y asegurarás un porcentaje inicial de visitas. Aunque es posible que vaya acompañado de un porcentaje de rebote elevado, el primer paso es darse a conocer y con un buen dominio seguro que lo tienes más fácil.

¿Quién iba a decir que la forma de denominar a las empresas de hace unos años sería prácticamente inútil hoy en día? Las cosas cambian, polipeña. Y este no es más que un ejemplo de ello Porque haciendo buen uso, puede ayudar a despegar (acompañado de una buena estrategia de marketing, aunque la propia decisión de ponerle nombre ya supone en sí misma una estrategia) cualquier negocio.


dominio marketing

Cosas que la mercadología nos hace odiar

Este tema lleva un tiempo sobrevolando el Polígono, el poligrupo y todo lo relacionado con la poliunión y la mercadología. Y es que, trabajar como técnicos de marketing nos ha hecho acabar odiando múltiples herramientas que hasta ahora han pasado por nuestras vidas sin destacar mucho. Hemos recopilado las 4 más comentadas para ver si alguien más comparte este odio mercadotécnico con nosotros.

1. GiganGoogle

Si nos preguntan hace unos cuantos (bastantes) años, hubiéramos dicho que Google era la puerta a internet y poco más. Jóvenes e ilusos nosotros que no sabíamos todo lo que había detrás de él. Con el tiempo, y la experiencia, hemos terminado odiándole a todo él. 

A Google Analytics porque a veces no entenemos de dónde se saca las cosas. A Google Search Console, por esos días de retraso que lleva siempre y porque nos deja solitos en la dura labor de arreglar nuestro SEO. A Google AdWords desde ambas perspectivas, desde la de mercadólogo que tiene que preparar campañas > grupos de anuncios > anuncios en base a mil millones de palabras clave extraídas desde su planificador; y desde el punto de vista del usuario al que le saltan y te persiguen con su remarketing. Y lo dejamos aquí que al final nos vetan del buscador. 

2. SemRush

La herramienta de pago (de mucho pago) que lejos de ayudarte en eso de posicionar mejor tu página web de cara a los buscadores, te vuelve más loco aún. Sólo queremos saber cómo cuenta las palabras, porqué está tan obsesionado con el ratio HTML-texto, entre otras cosas. No sé, SemRush, esperabámos que fuésemos mazo amiguis, pero nos lo pones tan, pero tan, difícil. Supongo que acabaremos cogiéndonos cariño con el tiempo, pero por ahora te odiamos muy fuerte.

3. Facebook


Por general nos entendemos bastante bien con todas las cosas del Señor Zuckerberg, excepto con su gran creación: Facebook. Los cambios en el algoritmo y las frecuentes modificaciones nos dejan bastante loquers. Y empiezas a sumar. Es odiable de por sí, poco intuitivo y usable, cambia más que el tiempo en día de galerna y, en función de la actividad de la empresa, puede ser dificilísimo crear una buena comunidad. La verdad, Facebook, es que molabas más cuando solo te usábamos para jugar al FarmVille. Pero la vida es dura. y la mercadología más.

4. LinkedIn 


La red social más profesional, y que durante más tiempo hemos intentado evitar. Hasta hace poco, de diseño muy desfasado pero relativamente fácil de usar. Ahora, les ha dado por ponerse modernos y cambiarnóslo todo. Y claro, llega el odio. Superdíficil tener visibilidad, y ya no digamos recomendaciones, tampoco ayuda en nada a aumentar tu número de seguidores. Otro suspenso para LinkedIn. Tú no gustar a nosotros.

odio mercadologico

Y aquí lo dejamos por hoy, que ya hemos soltado bastante odio. Aunque seguramente volvamos pronto con otra selección de herramientas que hemos acabado odiando por el marketing digital.

(poli) Twin (poli) Peaks

Anoche, y 25 años después, volvió Twin Peaks. Laura Palmer se lo prometió a Dale Cooper en aquel, hasta el momento, capítulo final de una de las mejores series de culto de todos los tiempos. Y la reina del baile, de esa ciudad perdida de la mano de Dios en medio de Washington, cumplió. Laura (no sé cómo, o si lo sé no haré spoiler) ha vuelto para ayudar (o lo que sea) al Agent a resolver las mandangas que quedaron pendientes hace más de un cuarto de siglo. Por eso, cuando a finales de 2014 Lynch nos dijo que Twin Peaks volvía, me llené de orgullo y satisfacción.

La serie a mí me pilló nonata, lo que no quiere decir que cuando la descubriera, así un poco con la calma, me quedara flipándolo fuerte por lo turbio que era todo en Twin Peaks. Y es que, ya desde el piloto, tú también quieres saber ¿Quién mato a Laura Palmer?. Yo lo quise saber todo hasta viendo Fire walk with me, pero aún así mis millones de dudas no encontraron respuesta, al igual que las de cualquiera que cayese en aquellas logias. Tropecé con Twin Peaks porque algunos de mis cantantes favos hablaban de ella. Iván Ferreiro (el señor que más adoro musicalmente en el mundo), tiene una canción que lleva por título Twin Peaks; La Habitación Roja, se llama así por esa sala raruna de suelo en zigzag que aparece en escena para dejarnos loquers; y alguna referencia más que ahora mismo no me viene a la mente. Y bueno, en Twin Peaks también debió de inspirarse, aunque sólo fuera en el momento del bautizo, el Hombre de Negro que solía acompañar a Pablo Motos.

Twin Peaks se asocia automáticamente con el director de cine David Lynch, aunque lo cierto es que él sólo dirigió unos cuantos capítulos (el piloto y el tercero en la primera temporada; y 1,2,7 y final de la segunda) y la peli, el resto estuvieron dirigidos por directores invitados. Aunque esta tercera temporada de Twin Peaks compuesta por 18 episodios sí está dirigida por el señor Lynch y su (poli)compi Mark Frost. En esta nueva temporada, además de los originales Agent Cooper, Laura Pamer o Audrey Horne, podremos ver qué pintan en el pueblo Naomi Watts o Amanda Seyfried, entre otros nuevos rostros. Aunque desgraciadamente nos quedaremos con las ganas de volver a ver a Bowie.

Yo, cuando llegué a aquel pueblo, no quise salir. Quise ser la Diane de Cooper y llevarle tarta de cereza, tener como amigui a Audrey, entrevistar a Lady Log a ver qué le sacaba de su leño y darle un achuchón a Pete, que se lo merecía el hombre. Pero aquí hemos venido a hablar de mercadotecnia, y a ello voy a proceder (después de toda esta chapa).

En los últimos meses, Showtime está haciendo un campañote monumental para que nadie se olvide de que Twin Peaks vuelve. En España Movistar+ también está haciendo lo propio, incluso le han dedicado un programa entero en Likes. Al igual que ocurriera hace tres años en Alaska y Coronas, aunque aquí aún no se supiera que Twin Peaks volvía. 

valla publicitaria promocion twin peaks 2017
Valla publicitaria para anunciar en (apenas) esperado regreso de Twin Peaks | marketingdirecto.com

Twin Peaks también ha caído en eso de los Funko(s) Pop, con los que parece que, como con las Pringles, ya no hay stop.

funko pop de dale cooper
Agent Cooper hecho un Funko | funko.com

Ojalá una señora comprando una de estas velas en algún mercadillo, o así, y llevándola a alguna iglesia. La cara de esa gente viendo entre tanto cirio una vela de Twin Peaks, sería como pagar por verla.

velas twin peaks
¡Menudo cirio! | buzzfeed.com
Este packaging de Happy Meal supongo que será más falso que un billete de euro, básicamente porque para niños tiene más bien poco, pero me ha flipado ¡Lo quiero!

happy meal twin peaks
Happy Twin Peaks | pinterest.com

De Twin Peaks también ha habido libros, miles de reediciones de todos los capítulos de la serie y de la película, pero esos objetos no tienen tanta gracia como estas perlas rarunas que os muestro. También Los Simpsons hicieron su habitual homenaje, pero eso también estará más visto que el tebeo.
Pero Twin Peaks es mucho más que una serie que revolucionó (un poco tarde) la forma de hacer series de televisión. Es Laura Palmer haciendo lo que buenamente le plazca (aunque luego influya, o no, en su sino), porque Twin Peaks trata, 25 años atrás, temas de actualidad. Y paro. Quién quiera saber lo que es Twin Peaks, que haga el viaje lo más virgenmente posible (aunque a estas alturas sea un poco difícil), totalmente recomendado desde el Polígono seriéfilo.

Twin Peaks, una serie considerada antitelevisiva por lo innovador en su momento, ha vuelto para (espero) petarlo muy fuerte, polipeña.

¿Quién me envía esta newsletter?

Últimamente nos hemos dado cuenta de que las newsletters que recibimos no vienen en nombre de una empresa, si no con nombre de una persona, ya sea un trabajador de la compañía que nos envía el email o alguien imaginario. Y hace unos días comentábamos entre el poligrupo que, de primeras, este cambio tenía pinta de mejorar la tasa de apertura.

En nuestra labor como mercadólogos, no solo como un poliblog que habla mandangas relacionadas con el marketing, hemos podido comprobar que el hecho de personalizar, de dar un nombre a nuestras newsletters, no sólo mejora las tasas de apertura si no que ayuda a las ventas

Para mandar emails 'informativos' acerca de los productos o servicios de nuestras empresas, en el Polígono utilizamos Mailchimp (y no, este no es un post patrocinado por el monete, ojalá). Y como bien sabrá cualquiera que lo utilice para sus comunicaciones, la plataforma te ofrece una serie de informes acerca de el porcentaje de tus usuarios que han abierto tu email, quiénes son, cuántas veces han clickado en los enlaces, qué enlaces son los más clickados...

Pues bien, en la última campaña, por errores del directo, el mailing no fue enviado en nombre de la empresa, si no en nombre del responsable de marketing. Lo que de primeras tenía pinta de 'cagada de manual', y que al final resultó un poco coñazo puesto que las respuestas a ese email no llegaban a un buzón común si no al personal, resultó dar buenísimos resultados. No sólo la tasa de apertura de los emails fue superior al de otras ocasiones, llegando a superar en tan solo unas horas la cifra que en la última newsletter habíamos obtenido en todo el día, si no que los clientes reaccionaron favorablemente.

La gente respondía a los emails dirigiéndose directamente al remitente que aparecía en el mail, se mostraban interesados en comprar el producto acerca del que se le informaba en el correo electrónico e incluso fueron muchos quienes llamaron por teléfono para obtener más información o adquirirlo.

Con esto queremos decir que, además de confirmar aquella sospecha que sobrevolaba el poligrupo hace unas semanas, personalizar los emails no sólo mejora la tasa de apertura si no que también mejora las ventas, además de dirigir a parte de nuestros clientes al sitio web. Si tenías dudas sobre si a tus clientes les gustará sentirse especiales y si esto puede ayudar a conseguir tus objetivos, la respuesta es clarísimamente un sí. 

Dale nombre a tus comunicaciones, haz que tus clientes se acerquen más a ti y verás que, como poco serán más los que acudan a tu página web. Para que acaben adquiriendo algo es probable que necesites darles algo más de tiempo. Pero no desesperes, poliamigo. 

email marketing, personaliza tus newsletter

Eurosalseo

El sábado fue el gran día. Ese momento que esperas con ansia durante todo el año y que cuando llega La Semana el corazón te late más fuerte que una lata de tomate. Ay, ojalá Eurovisión más veces al año. Pero, como por el momento no es posible, vamos con el salseo eurovisivo que os prometíamos hace unas semanas.

1. Eurotongo

En España empezamos el festival por todo lo alto. Con lo que todos los Mirelers, o así es cómo creemos que se llaman los fans de Mirela, denominaron #eurotongo. Los pobrecicos querían que quien representara a España fuese su diva de ventilador con una canción que, de haber sido hace 10 años y cantada por Sonia y Selena, yo hubiera comprado totalmente. Pero en 2017 eso ya como que no. Por mucho que les pesase, lo de Manel, sin ser ninguna maravilla, era algo más fresco y diferente a las típicas propuestas españolas. Por segunda vez, llevábamos algo que no parecía de España y a un chaval más majo que las pesetas, pero no nos libramos del bottom. 5 puntitos para casa gracias al televoto vecino y un gallo es todo lo que rascamos en la edición de 2017.

2. Rusia VS Ucrania

Esto fue el salseo máximo ¿Cómo llamamos a todo lo que pasó con Rusia? Esto traía cola desde el año pasado ya que Jamala y su canción presuntamente no cumplían todos los requisitos, pero aún así se le permitió concursar. Y ganar. Así que se sabía que iban a pasar cosas. Del cuñadismo máximo se votan entre ellos, porque son vecinos, algo que deberíamos ir dejando atrás, este año llegamos al no te dejo cantar ni por Skype. Ucrania decía que la representante rusa estaba vetada en su país por cuestiones políticas, la pobre UER propuso que, al menos, le dejaran participar por satélite y Ucrania volvió a negarse. Total, que al final Rusia se retiró del concurso. Ni emitió ninguna de las galas, ni votó, ni nada de nada.

3. Salvadorable

Así se refirieron muchos medios al representante portugués. Yo reconozco que a la primera escucha me pareció antitodo y aburrida, pero que al escucharla unas cuantas veces te llega a lo más profundo del policorazón. Sus gestos excesivos, el outfit de sin techo, la coletilla de me acabo de levantar y la sinceridad de sus respuestas contribuyeron a que, por una vez, Portugal tuviese esperanzas de ganar. Junto con su hermana Luisa, encargada de controlarlo todo desde Kiev para cuando llegara el gran momento, los hermanos Sobral se unen a nuestra querida (y por fin vengada) Suzy como mejores representantes de Lusitania en el festival. Salvador incluso hizo una versión flamenca para sus fans españoles y que nosotros adoramos. Bueno, nosotros y el resto de Europa. De ahí que Amar pelos dois rompiera con todos los clichés asociados al festival e hiciera récord de puntos. Muitos parabéns!

4. Francesco Gabbani 

Algo que, junto al no paso a la final de Montenegro, aún no he asumido. El italiano siempre fue el gran favorito, en mi ranking y en el de medio mundo. Y es muy probable que ese haya sido su gran problema. Una propuesta colorida, graciosa y muy bailonga. A Francesco por aquí le seguimos queriendo igual y diga Europa lo que diga Occidentali's Karma es un temazo que merecía un top3, pero en Eurovision siempre pasan cosas locas. A favor de todos aquellos que no entendieron nada, debemos reconocer que el tajazo que le dieron a la canción ganadora del Festival de San Remo para ajustarse a los requerimientos de Eurovision se notaba un poco, aunque es muy probable que la mayoría no supiesen que esa canción tenía dos estrofas más. Buscando una parte positiva al batacazo italiano, decir que Francesco Gabbanni y su scimmia han conseguido que Italia vuelva a fijarse en Eurovision, que eso no es moco de pavo.

5. Abraham Kostov

Por Bulgaria, el primer representante nacido en el siglo XXI. Un niño que además de cantar estupendamente, te hace sentir muy mayor. Algunos dicen que lo de Kostov fue una sorpresa, yo digo que eso es que no has visto las semis. El chaval destacó en su semi y, desde ese momento y si eres un eurofan en condiciones, sabías que el niño iba a pelear fuerte por hacerse con el micrófono de cristal. Y así fue. Que el Abraham Mateo búlgaro y con diastema, acabó segundo. Puesto muy merecido todo hay que decir, aunque yo lo prefiriese para Francesco.

6. Moldoboda y sus novi-coristas

Para mí, toda una (aunque grata) sorpresa. Antes de su semi, la canción me parecía una canción friki más. Y ya. Pero ya con su escenografía y sus cosas se veía que Moldavia, además de merecerse el paso a la final, no iba a quedar muy abajo. Los SunStroke Poject repetían en Eurovision después del fracaso absoluto, a excepción del Epic Sax Guy, de 2010. Resultado: un tercer puesto. Quizá un poco demasiado para lo que era, pero injusticias más grandes de cometieron esta edición (véase Montenegro otra vez o la oscura pero buenísima Finlandia). 

De la inspiración Griega en nuestra Ruth Lorenzo, del húngaro que llamaba a Maluma, del sueco de plástico que se creía un Justin Timberlake wannabe, de Heidi y un vampiro random representando a Rumanía, de la Blanche secuestrada sufriendo como Geno mientras canta como Lana del Rey, de la sombra de Amir en la actuación de la sosísima Alma o de la copia descarada de Guetta que llevó Alemania, no me apetece hablar, la verdad. Bueno, aunque si me pinchan un poco...    

Salvador Sobral y Luísa Sobral, Festival da cançao
The Sobral's | www.jn.pt

La victoria de nuestros vecinos nos ha dejado clarinete que eso de que si no cantas en inglés, nunca podrás ganar; es mentira. Que los países del este ya no se votan tanto entre ellos, si no que en 2017 votaron en masa a Portugal, uno de los países más marginados del festival. Que Portugal tiene mazo vecinos, y por eso ganó. Que necesitamos colorinchis, mucho ventilador y fuegos artificales para salir victorioso. Y alguna cosa más.

Eurovision tiene un componente político que es innegable, pero por encima de todo es música. Una buena propuesta musicalmente hablando, sea en el idioma que sea, siempre se verá reflejada en los resultados. Así que, cuñados del mundo, avanzad e innovad en los comentarios que le dedicáis a Eurovision.    

Y ahora, ¿dónde alojo mi SEO?

Seguramente, la labor mercadológica más difícil sea el maldito SEO. Desde el nacimiento del poliblog, os hemos hablado del SEO negativo y también hemos compartido nuestras inquietudes en relación al posicionamiento orgánico de nuestra página web.

Pero a las estrategias para mejorar el posicionamiento hay que unir otros factores como la autoridad de un dominio y su antigüedad (para dar mayor credibilidad al sitio web) y la procedencia de las IPs. Al Mr Google le gusta que las webs estén alojadas en el mismo país desde el que se realiza una búsqueda. Y por ello, tiende a mostrar en los primeros lugares las páginas que se encuentren en 'servidores nacionales'.  

En este sentido, la mayoría tienden a elegir el hosting por su precio. No vamos a negar que el precio del alojamiento es un factor muy importante, pero en caso de contar con suficientes recursos, es recomendable invertir en este aspecto. Entre otras cosas, pagar algo más por el proveedor del servicio, casi con seguridad, supondrá un hosting de mayor calidad. 

A GiganGoogle le gusta que nuestra web esté siempre operativa para que sus arañitas puedan pasar e indexar nuestros contenidos. Y eso, si el servidor está caído, no puede hacerlo. Y que Google no pueda visitar nuestro sitio web cuando le parezca mejor repercutirá negativamente en nuestro posicionamiento. También nos penalizará si el tiempo de respuesta es demasiado alto.

Además, tampoco le gustan los hostings gratuitos. Aunque en realidad esto tampoco debería gustarnos a nosotros. Mucho mejor tener la web bajo WordPress o Blogger, antes que permitir cualquier tipo de publicidad a cambio de un dominio y alojamiento gratuitos. Esto, además de a tu posicionamiento y a la credibilidad de tu web, afectará a las experiencias de tus usuarios. Y ya sabes, si no vuelven a tu web, hay algo que no anda muy bien. 

Desde el Polígono, recomendamos rascarse un pelín el bolsillo e invertir en un alojamiento de calidad. Con su alta disponibilidad, su escalabilidad, sus IPs españolas... Es decir, un proveedor de hosting de confianza. 

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¿Qué hay de nuevo, IAB?

El pasado 20 de abril (día de la archiconocida canción de Celtas Cortos) se publicaba en Madrid los resultados del último estudio anual de Redes Sociales publicado por IAB Spain. Y nosotros, como buenos mercadólogos, le hemos echado un vistazo para ver cómo evolucionan nuestras amadas RRSS y cómo adaptar nuestros contenidos, o la manera en que los compartimos, a la forma de interactuar de nuestros usuarios en sus perfiles sociales.

Para la realización del estudio se han analizado más de 1000 usuarios de entre 16 y 55 años obteniendo que:
  • Más de un 81% de los internautas hacen uso de las redes sociales, cifra que supera los 15 millones de españoles en España (va por ti, Mariano).
  • De las 22 redes sociales que se analizaban en el estudio, de media los usuarios conocían un 9.9 de las mismas.
  • Facebook y WhastApp siguen imparables (danos una limosnica, Mark).
  • Twitter baja considerablemente, junto con YouTube y Google +.
  • En cuanto a tiempo de uso, Facebook vuelve a ser la reina, mientras que LinkedIn se hace con el último puesto.
  • Las RRSS se usan principalmente para chatear, enviar mensajes o ver vídeos.
  • El acceso desde móviles (91%) casi destrona al uso de ordenadores (96%).
  • Un 85% sigue a influencers en sus redes sociales; aunque un 71% sólo se limita a leer el contenido que se publican.
  • En relación a las marcas, Instagram crece considerablemente entre las mujeres, a pesar de que el hecho de que las marcas estén en las RRSS no aumenta la confianza en ellas.
  • El banner con un 74% es el formato publicitario mejor aceptado entre los usuarios.
  • Las RRSS propician un 65% de las ventas de ecommerce

En fin, que los resultados tampoco nos han dejado ojipláticos, si acaso la única sorpresa es Twitter. La red social de microbloggin no está tan muerta como muchos creían (aunque a nuestro perfil le esté costando lo suyo despegar). Además, los usuarios activos la utilizan aún más que en el estudio del año pasado. Y la bajada de YouTube justo ahora que todo el mundo sueña con ser 'creador de contenido' aka youtuber. Aunque esto igual está relacionado con que los susodichos no crean contenido de calidad y, por lo tanto, no consiguen enganchar a sus seguidores. Como diría nuestra adorada Soy una pringada, 'creadores de mierda'.

Lo de las influencers también se veía venir. Quién no conozca a alguien que siga, al menos, a una decena de ellas que levante la mano. Esto se ve claramente reflejado en las estrategias publicitarias. En los últimos meses ha crecido alucinantemente el número de campañas protagonizadas por la ItGirl, o el ItBoy, de turno.

Eso, y que Mark Zuckerberg iba a ser el rey del mambo máximo.

Tendremos que esperar a la edición 2017 del estudio para ver si ahí los resultados nos dejan con la boca abierta.

Actívate con (y para) Google

Aunque la plataforma Actívate de Google debe tener unos 4 años, no ha sido hasta este 2017 cuando han ido un pasito más allá y han empezado a anunciarse en televisión. ¿Estamos ante un gran cambio de estrategia por parte de GiganGoogle, como si de un nuevo algoritmo se tratase? Nosotros creemos que sí, y os vamos a decir por qué.

Su marketing digital

No vamos a negar la gran utilidad que tienen las herramientas de Google para el marketing digital. Cada una de ellas está pensada para una cosa diferente y entre todas se complementan ofreciendo mucha y valiosísima información que condicionará las estrategias a seguir. Hasta aquí todo correcto. 

Pero la (gran) verdad que se esconde detrás de todo eso es que únicamente te ofrecen todas esas aplicaciones para que desarrolles tus acciones dentro de su ecosistema

¿Que quieres realizar anuncios y obtener más visitas o ventas? Pues Google Adwords.
Anuncios dentro de su red de búsqueda dónde el decide cómo, cuándo y dónde ubicar cobrando por impresión, aunque tú obtengas también beneficios.

¿Que buscas estadísticas de tu página? Pues Google Analytics.
Todo tipo de información (cada vez más completa) acerca de tu página web, únicamente desde el punto de vista del navegador.

¿Un lugar en el que crear, guardar y compartir documentos? Pues Google drive.
Así ya de paso te ahorras la licencia de los paquetes Office de Microsoft (aunque al final sean los que tú digas en tu cv que sabes utilizar y en qué nivel, mientras sigues guardando tus archivos en los servidores del buscador.

Y mismamente, aunque ya bastante en desuso, la plataforma Blogger para crear blogs y/o páginas web. Y podríamos seguir analizando todas y cada una de las herramientas de nos ofrece Google, pero ese no es el propósito del polipost de hoy.

Un nuevo público

Nuestra principal teoría es que, después de tanto tiempo, el público potencial al que va destinado la página web y todo su contenido, ya conoce todo lo que esta ofrece y, en cierta manera, el crecimiento de la misma se ha detenido o ralentizado mucho. Es más, para el primer curso presencial que organizaron en Bilbao allá por octubre de 2014, o te inscribías con rapidez, o se agotaban las plazas. Ahora es muy probable que ya no pase eso. Y de ahí el salto a la televisión.

Al fin y al cabo, Google es el buscador más utilizado y son muchos quienes no conocen ninguno más. Así que, ¿por qué no aprovechar el tirón para mostrar las maravillas de la herramienta e iniciar en el marketing digital a un público más general? 

Aunque esto nos parece estupendo ya que el saber no ocupa lugar y es alucinante todo lo que Google hace (y los beneficios que genera, tanto para él como para el usuario), desde el Polígono auguramos una generación de cuñados del marketing. Sí, gente que sin conocer a Kotler, pero con la ayuda de Google, se crea un rey del mambo. Y eso puede resultar peligroso para la mercadología, para el usuario y para las buenas prácticas del propio Google.

Ojalá nos equivoquemos. 

logotipo google activate
Google Actívate | google.es



No, no te permito que me insistas más

Hace un tiempo os hablaba del epic fail de Clearblue y su (pesadísimo) remarketing. Y volvemos con lo mismo, aunque esta vez debo admitir que no lo he llevado tan mal (puede ser que sea por aquello de no venderme tests de embarazo, si no de algo que verdaderamente me gusta).

Pongámonos en situación. El 28 de enero tuve un drama. Y es que, entre todas las (muchísimas) cosas que me encantan muy fuerte, está Iván Ferreiro. Y no, el drama no se debió a que él sea un señor triste, es que se agotaron las entradas meses antes. Y yo aquel sábado (casi) me quedé en mi casa llorando en una esquina. 

La cosa es que debí de portarme tan bien que los dioses se apiadaron de mí lo suficiente como para volver a traérmelo. Y esta vez sí que no se me iba a escapar. Total, que me metí en Ticketea a ver un poco el percal. Como podéis imaginar, el recordatorio de que Iván venía el 27 de mayo me persiguió durante mínimo una semana. Hasta que compré. Y me siguió persiguiendo otra semana más. 

Y de verdad que no me molestaba, aunque me hacía sentir impaciente por que llegase el día y poder desgañitarme a gusto. Total, que se lo conté vía Twitter en plan jocoso. 

remarketing ticketea ivan ferreiro en bilbao
Yo siendo mazo graciosa | micuentadetwitter.com
 
Pero, para que vuestro remarketing no acabe aburriendo al personal, aquí tenéis unos sencillitos consejitos que os harán perseguidores de las adquisiciones de vuestros usuarios, pero sólo lo justo.

1. Limita el número de impresiones

Estableciendo un máximo de impactos que puede recibir un usuario de un mismo anuncio desde tu cuenta de AdWords, evitas que acabe cogiéndote tirria porque no dejas de colarte entre su navegación. Ya sabéis eso de hay un poco de resultados de búsqueda en mis anuncios.

2. No más anuncios después de la compra

Es todo un detallazo que el anuncio deje de aparecer una vez se ha convertido al usuario (vamos lo que me pasó a mí). Piensa que si tu anuncio sigue apareciendo una vez te hayan comprando, además de contribuir al pesadismo, estás perdiendo dinero. Tus impresiones subirán, pero ese usuario no volverá a adquirir el mismo producto o servicio (al menos en una situación normal) y, con ello, tu CTR empeorará considerablemente.

3. Segmenta en condiciones

Asegúrate de que la segmentación que has realizado cuando te disponías a configurar el remarketing verdaderamente se ajusta a tu público objetivo. No tiene sentido que tu anuncio le aparezca a alguien que no se identifica con lo que ofreces. Una vez más, peor CTR, muchas más impresiones (que no llevarán a ningún lado) y aumento del presupuesto destinado a la campaña.

4. Ajusta el tiempo de permanencia

En función del número de visitas y de lo grande que sea tu página web, mantener una misma lista durante los 30 días que establece AdWords como predeterminado, puede resultar excesivo. Básicamente porque serán a la mismas personas a quienes, al utilizar tus keywords en sus búsquedas, volverás a perseguir.

Y así, de una forma fácil, sencilla y para toda la familia, podrás hacer que tus carritos abandonados sean readoptados por aquellos que decidieron volver a pensárselo sin hacer que te acaben odiando.