Polígono del marketing

Ya no nos queda ni la salud

El 22 de diciembre es el día oficioso y nacional de la Salud. Cuando no toca el Gordo (lo más habitual, dicho sea de paso) se suele soltar la coletilla de "al menos tenemos salud". Hasta este año. Bueno, tal vez hasta el pasado, ese infame 2016 ¿De qué estamos hablando? Muy sencillo, del egoísmo que se vive últimamente en los anuncios de medicamentos en la tele.

anuncio frenadol


Seamos sinceros, a nadie le gusta estar enfermo. Es un auténtico fastidio. Te sientes mal, no tienes ganas de hacer nada que no sea colocarte en posición fetal bajo un millar de mantas y esperar a que pase. Eso y rica sopa caliente son los métodos tradicionales para curar ese tipo de dramas. Con la gripe, un poco de lo mismo. Guardar cama y esperar a que no sea nada. ¡Hasta ahora! Parece que te pones enfermo para joder los planes a los demás. Vale que muchos hayan usado las enfermedades leves como excusa desde tiempos inmemoriales, pero cuando se está enfermo, hay que dejar descansar.

"Tómate este medicamento y vamos a hacer un descenso to guapoh por ahí en canoa que es lo puto mejor para el trancazo que tienes". Ahí, priorizandola salud del colega antes que tus intereses personales. Una bonita muestra de cómo la sociedad actual es mucho más individualista y pasa de la solidaridad en el entorno cercano. Mientras no nos eche abajo la partida de paintball, que se joda y sufra porque no puede correr veinte metros sin estornudar.

Mención aparte merece el último anuncio de Frenadol. Un padre con una cara de constipado que no puede con ella tiene que llevar a los niños de pesca (con el frío que hará ahí fuera) mientras el anuncio aconseja que te tomes unos cuantos para poder seguir haciendo lo que haces siempre. Lo mejor de todo es cuando coge el coche y aparece este mensaje revelador por debajo.

anuncio frenadol padre conduciendo

"Se recomienda no conducir". Pues ya sabes por dónde me paso las recomendaciones del fabricante. No nos malinterpretéis, no estamos en contra de la medicación o la química. En el polígono el tráfico de Frenadoles para parar los síntomas de la gripe o el resfriado es algo más o menos común. No rechazamos esa ayudita descongestiva que nos va a aliviar la putada esa que llevamos encima. Lo que saca nuestro lado hater es, simplemente, el egoísmo de la gente de los anuncios que recomienda medicamentos para que no les jodan el plan.

Sinceramente, esperamos una taza/cuaderno/camiseta de Mr. Wonderful (que nada en oro, pero eso será otro post) para alegrarnos las enfermedades y animarnos a curarnos y seguir adelante. ¡Y no joderle los planes a los colegas por un puto resfriado!

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