Polígono del marketing

¿Mi casa?, Ikea

En el polígono, sin saber prácticamente nada de decoración, tenemos una teoría.  El llamado estilo nórdico lo está petando, eso no lo podemos negar, y como referente se sitúa Ikea, pero ¿cuántos de nosotros hubiéramos decorado nuestras casas de colores más alegres si todas las youtubers/influencers no tuvieran sus habitaciones/media casa/casa entera en colores menos blancos e inmaculados? El poder del youtuber es real y en el caso de la decoración es muy fácil de ver.

Y aquí es donde entra en juego Ikea. El gigante sueco llegó a España en 1978 y, desde entonces, no ha parado de crecer. Con tiendas en prácticamente todo el territorio nacional, ¿quién no tiene en su casa al menos una docena de cosas procedentes de esta tienda? Son productos funcionales, de bajo precio y gran calidad, en los que el diseño juega un papel muy importante. Y con los que, a veces, llegamos a desesperarnos cuando se acerca el momento del montaje. Porque, admitámoslo, nadie en este mundo es capaz de entender las instrucciones de un mueble de Ikea a la primera. Y, ojo, hablo de entender, no de ser capaz de montarlo.

Las características de sus productos han ayudado al éxito de la marca, pero aquí hemos venido a hablar de su publicity ganada. De todas aquellas influencers, en su mayoría youtubers de moda/belleza, que han hecho que sus habitaciones sean un área de exposición de la tienda más y que, sin ninguna intencionalidad, han fomentado las ventas de la marca porque todas queremos un tocador blanco, con una silla transparente a la que le ponemos una alfombra de pelo. Y velas, muchas velas. Y unos cactus, que son cuquis.

estilo nordico ikea
Estilo nórdico de Ikea | ikea.com

A ver, Ikea es el templo del estilo nórdico (low cost), pero ni nuestros conocimientos de interiorismo, ni el de las youtubers, nos vuelven decoradores. Comprar muebles blancos que combinen con otros más blancos aún no nos hace guays, hace que nuestra casa parezca un hospital. El copieteo no nos da personalidad, nos la quita. Porque a mí nunca me gustaron los cactus. Ni las velas (y a mi madre menos que le da un parraque solo de pensar que pueda acabar incendiándolo todo). Y las alfombras blancas me parecen una guarrada, y los sofás. Y mi nombre, por el momento, aún me lo sé y no necesito colocarlo por toda la estancia en forma de letras luminosas. Y ya, rizando el rizo, el motivo del estilo sueco (la escasez de luz natural durante todo el año), ni siquiera tiene mucho sentido aquí, en España. 

A nuestras youtubers les ha dado por mezclar blanco con madera y toques de color y/o industriales en elementos decorativos porque es guay. No porque sean abanderadas del estilo nórdico. De sobra es conocido que en el polígono somos muy de marketing de influencers (pero del bien hecho y mejor integrado) y, aunque esto no es una campaña de marketing al uso, es evidente el gran poder como prescriptoras que tienen las influencers en su audiencia. Y no, tampoco tenemos nada en contra de ellas, ni del estilo nórdico, ni de Ikea. Que cada cual decore sus casas con el estilo que quiera y de la marca que guste. Pero nosotros no nos creemos que el 90% de la comunidad youtuberil sea fan de lo nórdico. Y que medir el éxito en función de la blancura de sus muebles para ser más guays, es restarle protagonismo al contenido que generan, que a fin de cuentas es lo más importante.

a litle too often
Estilo nórdico youtuberil de A little too often | youtube.com
 
Como curiosidad, hace unos días nos enterábamos del porqué de tan extraños nombres. Dejando a un lado que el sueco es un idioma que nos queda grande, todos los productos siguen una línea lógica que nos ha dejado muy loquers. Por ejemplo, los sofás, los sillones o las mesas, llevan nombres de poblaciones de Suecia. Los objetos de baño y los muebles de este estilo, se llaman igual que algunos ríos y lagos del país; y los de comedor de pueblos finlandeses. En algunos casos, como en gran parte de los artículos de cocina, el nombre va relacionado con su función, describiéndola y ayudando a entender mejor la función del objeto (si sabes sueco, eso sí). Teniendo en cuenta lo larguísimas que son las visitas a sus tiendas, aprovecharlas para aprender idiomas, también puede ser un buen plan.

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