Polígono del marketing

Marketing de pachangueo

En el marketing, como en la vida, la imagen es importante. Hay que cuidarla, no vaya a ser que no consigas tus objetivos al final de la semana o del mes. Pero todos somos humanos y todos pecamos un poco, sobre todo cuando nadie mira. He ahí la expresión "placer culpable", algo que nos gusta, pero nos hace sentir sucio. En España se relaciona mucho con TeleCinco. Admitir públicamente que ves la cadena de Mediaset está mal visto, pero es que como enganchan sus programas de m*****.

En el marketing pasa un poco lo mismo, como ya hemos dicho. No puedes ir por las redes admitiendo tus placeres culpables, pero puedes conocer a tu audiencia y tratar de sacar rendimiento de eso mismo. Ya sabéis, a ella le gusta la gasolina. Y a nosotros. ¡Que ardan las redes! Con el pachangueo sucede algo parecido. Gusta a mucha gente, se disfruta mucho (máxime con un par de copichuelas encima), pero no está del todo bien visto admitir en público que es tu género musical favorito, si es que se le puede considerar como tal.

verbena de pueblo con bob esponja

Pero ya sabemos que de fiesta, es lo que más nos gusta. Donde esté el pachangueo que se quiten los grandes nombres sobre el escenario. En cuestiones de marketing habría que darle más bola al pachangueo y romper un poco los convencionalismos y formalidades que suelen asociarse a esta rama de la comunicación. Podemos definir las estrategias de las empresas a base de títulos o cachitos de canciones que se bailan en todas las fiestas populares veraniegas, pero que cuesta un poco admitir que te encantan.
  • Las chicas son guerreras. Empezamos con la planificación de Recursos Humanos. Y en cuestiones de marketing no se quedan atrás.
  • Buenas noches señora, buenas noches señora. Bertín nos recuerda que las mejores horas para publicar en Facebook, por ejemplo, son las del prime time.
  • Yo me parto la camisa, como Camarón. O cuando te toca comerte el marrón de la crisis de reputación que te ha montado otro. ¡Todo por la empresa!
  • Crazy right now. Así es como estás después de una preciosa semana laboral solucionando problemas que no has montado tú.
  • A los hijos del Rock'n Roll, bienvenidos. La bienvenida se le da a todo el mundo (NUNCA CON DMs AUTOMÁTICOS), así que nada mejor que ser simpático.
  • Bailando, me paso la noche bailando y los vecinos mientras tanto, no paran de molestar. La música alegra el alma, o eso dicen. Así que alegra el alma a tus seguidores, que no te han hecho nada malo, por ahora.
  • Yo para ser feliz quiero un camión. Loquillo y su felicidad. Camiones de RTs y Me Gustas, porfaplis.
  • Hoy puede ser mi gran noche. Raphael está curtido en mil batallas y siempre sale con optimismo. ¿Y si de verdad esta es tu gran noche?
  • Start (me) up. Sí, hay muchas probabilidadades de que acabes en una de estas empresas de nueva creación y con filosofías frescas. Nunca olvides que los viejos roqueros nunca mueren (piensa en los Rolling) y que los clásicos siempre estarán ahí y serán mejor que "esas mierdas que escuchan los niños de hoy".
  • ¿A quién le importa lo que yo diga? Ainss, Olvido, Olvido... Sí, en Twitter importa, y mucho. Así que cuidadín con lo que decís, no vayáis a crearle una crisis al pobre Camarón.
  • Put the ring on it. Si es que Beyoncé se las sabe todas. ¡Si te gusta, haz algo!
  • Si tú te vas, yo también me voy. ¡Para, para, Enrique! El unfollow back no solo es de rencorosos, es de rabieta. Analiza por qué te ha dejado de seguir y tira pa'delante.
  • Let it go! Y si todo va mal, déjalo ir. Haz como Elsa y lárgate a tu palacio de hielo en mitad de la montaña.
El pachangueo al rescate de marketing. Desde el polígono nos gusta darle un toquecito más verbenesco y de pachanga a una parte tan seria como es todo el marketing de una empresa.

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