¿Cómo es la nueva imagen de Eurovisión 2020?

Hace una semana que Blas Cantó, el representante español en el Festival de Eurovisión 2020, nos mostraba su canción. Sonido pop español que, al igual que sucedió el año pasado con Miki, es música que suena en la radio. Eso no es ni bueno ni malo, ni mucho menos indicativo de nada. Pero mandar en representación de un país algo que sí suena, que sí escuchamos. Y eso, me parece importantísimo. Pero no he venido a hablar de ‘Universo’, he venido a analizar (o al menos intentarlo), la imagen corporativa de ESC2020.

Sí, también hay agencias haciendo influinventing

Hace unos días nos cruzábamos en tuiter con un mensaje que nos dejó mal cuerpo. No por su temática, sino por ser algo que de alguna forma nos afecta profesionalmente, que tampoco es moco de pavo. Brays Efe, conocido actor que lleva tres temporadas dándonos uno de los personajes más icónicos de la ficción española, Paquita Salas, contaba cómo una agencia creativa había ganado un premio por una acción junto a Brays. Acción que no pasó, al menos no como se explicaba en el study case que les valió el trofeo.

Piensa Sexi, es de publicidad molongui

Ay, amiguis (redoble de tambores) ¡hemos recibido el primer poliobsequio. (¿Esto quiere decir que somos influencers?). Como no podía ser de otra forma, se trata de algo muy relacionado con la mercadología. Y, por si alguien no lo conoce, aprovechamos este huequito en internet para contribuir a que la publicidad sea un poquito menos esterotipada de la mano de Piensa Sexi. ¿Que de qué va toda esta mandanga? ¡Pues sigue leyendo!

El marketing más Arkano, digo arcaico

Arkano, también conocido (de coña) como el hijo de Chicote por su enorme parecido físico se ha marcado un C.Tangana. Sí, el niño bueno del rap, el que colaboró con Ikea para conseguir el mobiliario necesario para el Centro Socioeducativo San Blas de Alicante, sí. El que sale con Melendi en la Voz Kids, el que ‘apoya’ el feminismo. El mismo Arkano de todo eso y más, parece que ha mostrado la patita. O la pataza, según como lo mires.

Preparados, listos… ¿ya?

La vida, o el Polígono, me han llevado a trabajar en cosas del internet. Y desde ahí me doy cuenta de que la gente solo es consciente de la parte visible de su marketing. Me explico: está muy bien hacer campañotes para vender más el Black Friday, pero de nada te van a servir si detrás, todo lo que no se ve, no está preparado para soportarlo. Pero como eso solo implica ‘gastar’ dinero y no se ve reflejado en el número de followers de tus perfiles sociales, no interesa.

Oh dulcemusa, ¡queremos ser como tú!

Ahora que Instagram ha dejado de mostrar los likes de las publicaciones, no cabe la menor duda de que el mundo influencer va a tener que cambiar de estrategia. Con los likes ocultos deberán valerse de otras métricas o formas de hacerle saber a las marcas que son dignos (en términos de poder de influencia con aquello que promocionan) de que les manden sus productos. Aunque no hemos venido a hablar del fin de los likes, está muy relacionado con lo que sí vamos a tratar hoy: el síndrome Dulceida.

Hola, soy tu menstruación

Nunca pensé que acabaría diciendo esto aquí, pero estoy en días rojos. Y tú, querido lector, te estarás preguntando qué narices te importa a ti que yo esté menstruando. Y tienes toda la razón. Pero no he venido a eso, porque para controlar mis reglas ya tengo una app en el móvil (sí, de esas que dicen que luego venden tus datos por ahí, como si la mayoría de aplicaciones que tenemos en el smartphone no lo hicieran, ¿sabes?).  He venido a hablar de algo que he bautizado como ‘menstruketing’. Y ahora te cuento de qué va la mandanga.

Web o no web, esa no es la cuestión

Ahora que las redes sociales de Mark Zuckerberg amenazan (o eso nos dicen) con quitar los likes, es un buen momento para retomar uno de los principales problemas de los influencers. Esa gente que comienza a hacerse (muy) famosa a través de una determinada red social y que el día que desaparezca, si es que eso ocurre, se quedarán sin nada. Sí, hablamos de lo importante que es tener una página web, tanto si te dedicas a influenciar (o intentarlo) como si realizas cualquier otra actividad que te haya permitido ganar un buen número de followers.