El marketing más Arkano, digo arcaico

Arkano, también conocido (de coña) como el hijo de Chicote por su enorme parecido físico se ha marcado un C.Tangana. Sí, el niño bueno del rap, el que colaboró con Ikea para conseguir el mobiliario necesario para el Centro Socioeducativo San Blas de Alicante, sí. El que sale con Melendi en la Voz Kids, el que ‘apoya’ el feminismo. El mismo Arkano de todo eso y más, parece que ha mostrado la patita. O la pataza, según como lo mires.

Preparados, listos… ¿ya?

La vida, o el Polígono, me han llevado a trabajar en cosas del internet. Y desde ahí me doy cuenta de que la gente solo es consciente de la parte visible de su marketing. Me explico: está muy bien hacer campañotes para vender más el Black Friday, pero de nada te van a servir si detrás, todo lo que no se ve, no está preparado para soportarlo. Pero como eso solo implica ‘gastar’ dinero y no se ve reflejado en el número de followers de tus perfiles sociales, no interesa.

Oh dulcemusa, ¡queremos ser como tú!

Ahora que Instagram ha dejado de mostrar los likes de las publicaciones, no cabe la menor duda de que el mundo influencer va a tener que cambiar de estrategia. Con los likes ocultos deberán valerse de otras métricas o formas de hacerle saber a las marcas que son dignos (en términos de poder de influencia con aquello que promocionan) de que les manden sus productos. Aunque no hemos venido a hablar del fin de los likes, está muy relacionado con lo que sí vamos a tratar hoy: el síndrome Dulceida.

Hola, soy tu menstruación

Nunca pensé que acabaría diciendo esto aquí, pero estoy en días rojos. Y tú, querido lector, te estarás preguntando qué narices te importa a ti que yo esté menstruando. Y tienes toda la razón. Pero no he venido a eso, porque para controlar mis reglas ya tengo una app en el móvil (sí, de esas que dicen que luego venden tus datos por ahí, como si la mayoría de aplicaciones que tenemos en el smartphone no lo hicieran, ¿sabes?).  He venido a hablar de algo que he bautizado como ‘menstruketing’. Y ahora te cuento de qué va la mandanga.

Web o no web, esa no es la cuestión

Ahora que las redes sociales de Mark Zuckerberg amenazan (o eso nos dicen) con quitar los likes, es un buen momento para retomar uno de los principales problemas de los influencers. Esa gente que comienza a hacerse (muy) famosa a través de una determinada red social y que el día que desaparezca, si es que eso ocurre, se quedarán sin nada. Sí, hablamos de lo importante que es tener una página web, tanto si te dedicas a influenciar (o intentarlo) como si realizas cualquier otra actividad que te haya permitido ganar un buen número de followers.

El 8M no era para promocionar(se)

Aún tenemos resaca emocional de lo bonito que fue el 8M. A pesar de quienes quisieron empañarlo, sin duda el feminismo solo acaba de empezar, así que señores prepárense. Aquellos que se suben al carro por subir, los que defienden la compra-venta de niños y esos últimos que acaban de llegar. Pero, aunque el Polígono siente la necesidad de hablar de todo, hoy venimos a otra cosa.

De YouTube a YouTV, el millenialismo de Jaime Altozano

El pasado viernes TVE estrenaba programa musical. Algo que tampoco es novedad, y más teniendo en cuenta el tirón que ha tenido el regreso de Operación Triunfo con OT 2017; bueno, y OT 2018 al final tampoco fue tan mal. Y sí, como cabría esperar TVE aprovechó para invitar a los nuevos triunfitos y algún que otro artista no relacionado con el reality. Pero, lo que nos sorprendió gratamente es el fichaje de Jaime Altozano por ‘La mejor canción jamás cantada’.